
Asombrado me he quedado cuando Olmo Montero me hacía llegar la noticia de que Yamaha Motor España podría haber estado vendiendo a la matriz en Europa vehículos fabricados en la planta de Palau-solità i Plegamans (Barcelona) a un precio por debajo del coste de producción, según han citado fuentes sindicales de la factoría a Europa Press, todo con el fin de dejar a la factoría catalana en peor lugar respecto a su homóloga francesa.
La semana pasada, Yamaha anunció que la fábrica sería traspasada al Grupo Sesé y ayer por la mañana, los sindicatos impidieron que operarios de una empresa de transporte de material se llevasen documentación financiera y de homologaciones de las oficinas. Los sindicatos aseguran que pueden demostrar la veracidad de sus acusaciones mediante documentación.











