
Y es que últimamente estamos oyendo muchas caídas que terminan con una abrasión del dedo meñique del accidentado piloto. Primero fue el piloto del Monster Yamaha Tech3, Cal Crutchlow. El piloto inglés sufrió un accidente en los entrenamientos previos al inicio del mundial en Qatar que le dejó el dedo meñique en sus carnes. Cal Crutchlow tuvo serios problemas para poder correr esa su primera carrera en MotoGP, pero con la ayuda de los médicos y de su fábrica de guantes Sidi Spidi consiguieron paliar al máximo los dolores que sufría encima de la moto.
Seguidamente, en el GP de Le Mans, Tito Rabat sufría otro aparatoso accidente en el que su mano derecha se quedaba bajo su cuerpo y abrasaba la primera falange del dedo meñique arrancando todo lo que encontraba por el medio. Su recuperación también fue costosa y aún se pueden ver claramente los injertos que recibió Tito Rabat en la clínica del Dr. Xavier Mir, gran especialista en lesiones de muñecas, manos y dedos y que los pilotos deben tener como un santo junto con Claudio Costa de la clínica móvil.












