
Álvaro nos da el chivatazo de un problema que ha surgido con el mercado de las motos paralelas, que para los que no lo sepan, son aquellas fabricadas para otro pais pero vendidas dentro de nuestro territorio. En el caso de una deportiva por ejemplo, te arriesgabas a que viniese limitada a 100CV, el máximo en países como Francia o Alemania pero, con las Harley Davidson fabricadas para venderse en Estados Unidos el problema es de homologación y no pueden circular por la vía pública.
Pero veamos el problema con un ejemplo práctico. Nuestro amigo Manolito, que siempre ha destacado por tener greñas, barba y brazos como columnas del panteón griego al aire debajo de su chaleco de cuero con flecos, decide comprarse su primera Harley Davidson. Tiene dos opciones: dirigirse a uno de los múltiples concesionarios oficiales de la marca que hay repartidos por el territorio o bien ir a un importador de motos de segunda mano y ahorrase unas pelillas, que Manolito está un poco pelado y con lo que se ahorre puede ponerle unos escapes gordos y un manillar para andar por ahí colgado.










