Publicidad

Triumph Thruxton

Publicidad

Publicidad

Noticias de Triumph Thruxton en Motorpasion Moto

Arrancamos con la última de los modelos de la gama Classic de Triumph. Después de haber catado la Triumph Bonneville T100 y la Triumph Scrambler es hora de pasar por nuestra zona de pruebas al modelo que la mayoría opinaréis como el más bonito de los tres: la Triumph Truxton. No diré que es la más bonita porque mi corazón se divide entre ella y la Scrambler. Ambas son para mi preciosas ya que se salen de lo tradicional y parecen fabricadas en el patio trasero de tu casa para ser el más envidiado del vecindario. Y si de envidia hablamos, y miradas, con la Triumph Truxton no pasarás desapercibido ni mucho menos. Miradas y fotografías te deslumbrarán semáforo tras semáforo. Es lo que tiene ser la más bonita de los alrededores. Triumph Thruxton, la esencia de una Cafe Racer Vamos a hacer un ejercicio de imaginación. Cierra los ojos y piensa en una moto clásica de los años 60 o 70 por ejemplo. ¿Ya la tienes? Bien. Pues ahora, piensa que vas a ir con ella a un bar y te vas a enfrentar a tus amigos... y a alguno que no es tu amigo. ¿Qué harías con poco presupuesto para tener alguna posibilidad de ganar? Vale, perfecto. Semimanillares. Me gusta la opción. Con ello la moto será menos nerviosas y las trazadas mucho más estables, consiguiendo que vaya allí a donde apuntas. Además, ganarás peso extra en la rueda delantera sabiendo mejor qué es lo que está pisando en todo momento. Pues sí, también, estriberas retrasadas. Si con los semimanillares pueden entrar más fuerte y pasar más rápido las curvas inclinarás más. Y la única forma de evitar que vayas pegando con todo es poner los estribos más altos y más retrasados junto con las palancas del freno y del cambio. Suspensiones. ¡Pues claro! Tendrás que mejorarlas. Y los frenos, ¡cómo no! Pero ojo, no dejes de lado la aerodinámica. Esos kilómetros por hora extra pueden ser la diferencia entre la victoria o el fracaso. Una pequeña cúpula te permitirá esconderte más eficazmente tras los relojes. Y si completamos con un colín que permita que el aire fluya por detrás sin turbulencias, tendrás las ganancias de las apuestas casi rozándote los dedos. Vale. Ahora abre los ojos y echa un vistazo a la Triumph Thruxton y dime si falta algo de lo que hemos comentado juntos. A que no. Tiene todo lo que un quemado de aquellos años podría desear y que a día de hoy se convierte en el foco de todas las miradas. Y todo con la misma base de la que hemos hablado ya y que es la esencia de la gama Classics de Triumph. Aunque sigue siendo el chasis tubular de acero que ya conoces, sus cotas cambian ligeramente para hacer que la Triumph Thruxton sea más ágil en curvas a la vez que más estable una vez que le has dicho por donde tiene que ir. Respecto a la Bonnie, es diez milímetros más corta entre ejes y el lanzamiento y avance de la horquilla es de 27º y 97 mm por los 28º y 110 mm de la T100. Esto hace que estés mucho más echado sobre la rueda delantera, teniendo más control de ella. La horquilla, aunque con barras de idénticas dimensiones y recorrido (41 mm y 120 mm respectivamente) puede ser ajustada en este caso en precarga a voluntad. La Triumph Thruxton puede ir un paso más allá que las otras. Detrás, el recorrido pasa de 100 mm a 106 mm aunque con un tacto más duro como veremos. Los frenos también crecen. El disco delantero pasa a ser de 320 mm aunque se mantiene tanto la pinza (Nissin de dos pistones) como el conjunto trasero formado por una pinza idéntica y un disco de 255 mm. Las llantas son de radios, como no podría ser de otra forma en medida 18 x 2,5 y 17 x 2,5 con neumáticos de idénticas medidas también que sus primas-hermanas: 100/90 y 130/80 delante y detrás respectivamente. Por último el motor. Que es igual que el de la Triumph Bonneville T100 pero con un extra de un caballo más. Ese caballo del que nos sentiríamos todos orgullosos si hubiésemos montado y preparado, como decíamos, la Triumph Thruxton en el patio trasero de nuestra casa. Triumph Thruxton, también con novedades para el 2014 Al igual que el resto de la gama Classics, la Triumph Thruxton ha recibido ligeras mejoras para el año 2014. Además de las llantas, los retrovisores ahora pasan a estar situados en los extremos de los semimanillares. Incluye la horquilla ajustable que comentamos y un cubre cadenas cromado. Los escapes, tipo megáfono y elevados, suenan con mayor contundencia. Por último y en cuando a la decoración, tanto el cupolino como la tapa del colín cuentan con una franja dorada pintada de serie. La Triumph Thruxton la podremos encontrar en dos colores a cual más precioso: el Negro Phantom de malomalote o el muy británico Verde Brooklands; ambos con la franja dorada. ¿Te vienes mañana a dar una vuelta? Venga, que esta vez sí que lo estás deseando. Continuará... Parte anterior | Triumph Scrambler, toma de contacto (ciudad, carretera, ficha técnica y galería) Siguiente parte | Triumph Thruxton, toma de contacto (ciudad, carretera, ficha técnica y galería)

Publicidad

Inicio