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Kawasaki Z300, toma de contacto (ficha técnica, conclusiones y galería de fotos)

Kawasaki Z300, toma de contacto (ficha técnica, conclusiones y galería de fotos)
8 comentarios

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Como iba diciendo, la Kawasaki Z300 es una moto que tenía ganas de probar desde el mismo día de su presentación. En parte porque, dada mi talla (1,72m), se me hace más fácil disfrutar con motos de tamaño contenido pero también porque me moría de ganas por poder compararla con una de mis motos actuales favoritas: la KTM Duke 390 (comparativa I, II, III y IV. Tuve la oportunidad de probarla a la vez que otras nades de mediana cilindrada y la verdad es que me dejó muy buen sabor de boca. Me preguntaba si lo que me había conquistado era el saber hacer de KTM o, simplemente, este concepto de moto que había estado olvidado desde los 90.

Era un viernes y poder llevarme esta pequeña Kawasaki a casa para el fin de semana hacía que tuviera aun más ganas de cerrar el chiringuito y poner rumbo a Viena, a unos 60 km de la oficina. Mientras me preparaba y me vestía pieza a pieza cual Russell Crowe en Gladiator, se acercaron un par de hombres de unos 40 y muchos de la central de taxis vecina. "¿Estaré molestando?", me pregunté. En absoluto, ambos de acercaron para interesarse por esa moto de líneas agresivas en verde cautivador. Y no me extraña, el tono en verde mate elegido por Kawasaki es un completo acierto, un flechazo en la diana. Es innegable que estéticamente sabe llevar muy bien la herencia Zeta y le será muy fácil enamorar, especialmente, a los más jóvenes.

Cuando la arrancamos sentimos inmediatamente su corazón bicilíndrico: sonido nítido, ronco y claro como si fuera de una cilindrada mayor. No obstante, al primer golpe de gas ese golpeteo se convierte, más bien, en un sonido fluido y mucho más agudo en el que pierde personalidad. Subiendo de vueltas, esta Z300 no destaca por tener una banda sonora distinguida y podría pasar prácticamente por cualquiera de sus competidoras de dos cilindros.

Kawasaki Z300 27

Pasamos la pierna al otro lado y nos dejamos caer en un asiento bastante cómodo pese a su apariencia deportiva. Nos hacemos a la posición y nos encontramos con una posición tradicional naked: un asiento plano que no fuerza el cuerpo, manillar relativamente ancho y estribos a la altura perfecta para no cansarnos con el paso de los kilómetros (al contrario que en la KTM). Los primeros metros sirven para adaptarse a la Zetilla y comprobar el tacto del acelerador y el embrague (anti-rebote). El puño derecho reacciona con extrema facilidad llegando al punto de tener que retorcerlo con entusiasmo para cubrir todo el rango de revoluciones. Y el embrague, tan suave y afable como el acelerador.

Mantiene velocidades crucero de 130 km/h sin problema o desgaste alguno

Salimos con calma a la autovía para encontrar nuestra velocidad de crucero. A pesar de las fuertes rachas de viento, la Z300 consigue mantener velocidades de entre 100 a 130 km/h sin problema ni desgaste alguno y es especialmente satisfactorio clavarse a 117 km/h mientras y ver, a la vez, el icono ECO en el cuadro de mandos. Éste, por si no lo sabíais, nos cuenta que estamos realizando una conducción especialmente eficiente. En el cuadro, por cierto, nos encontramos el mismo diseño de la Ninja 300 pero con un fondo en blanco: no tenemos indicador de marcha pero sí indicar de nivel (ideal para los inseguros). ¿Velocidad punta? Según lo visto en circuito, puede pasar de los 170 km/h en su marcador. ¿Velocidad máxima a la que circular sin que se nos lleve el viento? Hasta los 135-140 lo cierto es que no resulta cansado, quizás sea su pequeña cúpula o la posibilidad acoplarse a sus formas sin esfuerzo.

Kawasaki Z300 23

Avanzamos con gusto. Esta Kawasaki avanza con mayor aplomo y seguridad que algunas de sus contrincantes viéndose menos afectada por las ráfagas de viento, el efecto panel o grandes vehículos en dirección contraria. Al parecer, esos kilos de más sirven para consolidar su paso. En este sentido, la robustez presente en su construcción y tacto se traslada por completo a la práctica en movimiento.

La ciudad es donde mejor se defiende siendo el arma definitiva contra los atascos

Llegamos a la ciudad y empezamos a disfrutar de sus características. Es lo suficientemente pequeña como para maniobrar con los dos pies plantados en el suelo, algo que los más nóveles agradecerán enormemente. Pasar entre coches resulta tarea sencilla y, de algún modo, incluso adictiva. Sin darte cuenta estás disfrutando del tráfico, ¡te lo estás pasando bien! Eso sí, aquí el peso extra que tan bien sentaba en movimiento se pondrá de nuestra contra. Aun así, los metros pasan como si nada, da igual que te metas por las callejuelas del casco antiguo o salgas al Ring de Viena, meterse en ciudad con ella es dar con la tecla y sacar provecho de cada una de sus piezas.

He llegado a casa en tiempo récord. Para que os hagáis un idea, normalmente me lleva en torno a hora y media en tren desde el momento que salgo de casa al instante en el que entro en la oficina. Pues bien, a bordo de la Kawasaki Z300 llegué a casa en menos de 40 minutos, un ahorro de 50 minutos por trayecto (dos diarios).

Aprovechando que tengo más tiempo del previsto me dirijo a la zona de curvas más cercana, a muy pocos minutos de la ciudad. La Z300 se maneja con facilidad y encuentra su lugar en curvas de entre 50 y 100 km/h. Cambiar de dirección es sencillo pero hay que admitir que no es una moto pensada para el uso exclusivo en fin de semana. Las suspensiones tienen un toque de dureza y el embrague anti-rebote pareció funcionar a la perfección en reducciones. En lo que se refiere a los frenos, no tienen la contundencia que tienen los "By Brembo" de la KTM pero cumplen con su cometido. Siento decir que no es una máquina excitante e incitante como lo es la Duke 390, su motor sube suavemente de vueltas y la "patada" a las 9.000 vueltas no es una patada, sino más bien un empujón. Es justo decir que llevada por encima de ese punto se torna en una moto mucho más juguetona capaz de pasar las 13.000 rpm.

Un vistazo rápido a las curvas de potencia confirma las sensaciones en marcha: KTM RC390 vs Yamaha R3 vs Honda CBR300R vs Ninja 300

Al día siguiente y después de madrugar con la sonrisa de un niño que se va de excursión, pude salir a dar una breve vuelta con mi pareja. Y debo resalta lo de breve porque, aunque en teoría no me parecía una moto especialmente incómoda para el pasajero, no tardó en quejarse de que el asiento tipo " segundo escalón" fuerza el peso sobre las manos apoyadas en el depósito. Y es que aquí la ausencia de asas para agarrarse es un punto a tener muy en cuenta.

Kawasaki Z300 01

Tengo que admitir que me pasé mucho más tiempo rodando por la ciudad y sus cercanías que en carretera. Y no lo hice a propósito. Es una moto urbana con la posibilidad de poder salir prácticamente a cualquier parte sin grandes pretensiones. Pero vayamos directamente a las conclusiones:

Kawasaki Z300 - Valoración

8.03

Motor7
Vibraciones9
Cambio8,5
Estabilidad9
Agilidad8,5
Suspensión delantera7
Suspensión trasera7
Freno delantero7,5
Freno trasero7
Comodidad piloto8,5
Comodidad pasajero6
Consumo9,5
Acabados8,5
Estética9,5

A favor

  • Fácil y para todos los públicos
  • Ágil
  • Ausencia de vibraciones
  • Estética joven y atractiva

En contra

  • Precio
  • Ausencia de asas para el pasajero
  • Sonido sin personalidad

Dejadme recalcar antes de nada que las notas de la izquierda, tanto las individuales como la total, no tienen en cuenta uno de sus puntos más débiles: el precio. Pretender vender esta Kawasaki Z300 por encima del precio de la KTM Duke 390 es un acto de fe y orgullo que bien puede costarle un buen puñado de ventas a los verdes. No han basado su precio en los costes de construir una moto que simplemente cumple con su cometido sin destacar en ningún aspecto, sino en la cifra indicada por su competencia. Y es que reducir su precio sería como admitir que es de calidad inferior.

Grosso modo, la Z300 es una moto ideal para iniciarse en nuestro querido mundo de las dos ruedas. Te haces con ella en apenas unas horas y está configurada para evitar cualquier tipo de susto, ya sea a la hora de abrir gas, en reducciones o en frenadas.

¿Por qué comprarse la Kawasaki en vez de la KTM? Porque te guste el verde, porque te guste especialmente la estética Zeta o porque quieras una moto resultona que te lleve de un punto a otro de la ciudad de la mejor manera posible y te de la posibilidad de marcarte alguna que otra ruta. Es además ligeramente más voluminosa que la KTM.


 

Kawasaki Z300, en movimiento

Y para ilustrar lo comentado sobre el tamaño, sonido y manejabilidad, os dejo con uno de los vídeos de mis compañeros:

Kawasaki Z300 - Ficha técnica

Motor  
 TipoMotor de gasolina de dos cilindros y cuatro tiempos
 Cilindrada 296 cm³
 RefrigeraciónLíquida
 Diámetro x carrera 62.0 x 49.0 mm
 Relación de compresión10.6:1
 Potencia máxima 39 cv a 11.000 rpm
 Par máximo 27 Nm a 7200 rpm
 EncendidoElectrónico
Transmisión  
 Embrague Manual, disco bañado en aceite
 Cambio6 velocidades
 Transmisión final Cadena
Parte de ciclo  
 Chasis Diamante, acero de alta resistencia
 Suspensión delantera Horquilla telescópica de 37mm
 Suspensión trasera Amortiguador precargado con gas, sistema de bieletas Uni-Trak y ajustable en precarga
 Freno delantero Freno de disco 290mm con pinza de dos pistones y ABS opcional
 Freno traseroFreno de disco de 220mm con pinza del freno de un pistón
 Rueda delantera 110/70-17'
 Rueda trasera 140/70-17'
Dimensiones y pesos  
 Distancia entre ejes1.405 mm
 Altura del asiento785 mm
 Peso en orden de marcha170 kg (con ABS)
 Capacidad del depósito17 litros
 Consumo medioNS/NC
Precio  
 Precio recomendado de venta4.795 €, 5.199 ABS €
 Colores disponiblesVerde , Negro

Fotos vía | 1000PS.at
En Motorpasión Moto | Kawasaki Z300, toma de contacto (características)

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