Ducati lanza un aviso a Europa: competir con China en precios es "imposible", así que hay que potenciar otros valores

El consejero delegado de Ducati reconoce que competir contra China en precio es imposible y explica cuál cree que será la única ventaja que todavía conserva Europa

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John Fernández

Cuando llegaron los chinos, los fabricantes europeos observaron el crecimiento de las marcas asiáticas con una mezcla de distancia y cierta superioridad. Primero llegaron las copias. Después, las motos asequibles. Más tarde empezaron a aparecer motores propios, mejores acabados y tecnología que hasta hace poco parecía reservada a las grandes firmas japonesas y europeas.

Hoy, ni siquiera Ducati esconde que el escenario ha cambiado, y, en consecuencia, avisan seriamente.

Ducati ya no mira a China por encima del hombro

Coincidiendo con el World Ducati Week, donde la marca italiana celebró su centenario, su consejero delegado, Claudio Domenicali, reconoció en una entrevista concedida a MCNews que la irrupción de los fabricantes chinos se ha convertido en uno de los grandes desafíos para la industria europea.

Y lo hizo con una frase que resume perfectamente el momento que vive el sector: "El éxito no está garantizado. Hay que volver a ganárselo continuamente con el paso del tiempo".

No parece una declaración cualquiera viniendo del máximo responsable de una marca que domina MotoGP, que acaba de ampliar su gama con modelos completamente nuevos y que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. Precisamente por eso resulta significativa.

Hace apenas una década era habitual asociar las motos chinas con productos económicos y muy inspirados en diseños europeos o japoneses.


Ese panorama ha cambiado a una velocidad enorme. Fabricantes como CFMoto, QJMotor, Zontes o las nuevas marcas que empiezan a competir en campeonatos internacionales ya no basan su crecimiento únicamente en ofrecer precios bajos. También desarrollan motores propios, recurren a proveedores de primer nivel, incorporan suspensiones, frenos y electrónica comparables a las de muchos fabricantes tradicionales e, incluso, empiezan a ganar carreras.

Si hay una declaración que resume la entrevista de Domenicali probablemente sea esta: "Europa no puede ganar una guerra de precios".

El dirigente italiano reconoce que competir contra China únicamente rebajando el precio de las motos no es una opción realista. Según explica, el coste de las materias primas es relativamente similar en todo el mundo, pero Europa parte con una desventaja muy difícil de compensar.

"Los costes laborales y energéticos en Europa siguen siendo significativamente más altos que en China o India".

Esa diferencia hace prácticamente imposible fabricar motos al mismo coste que muchos fabricantes asiáticos. Por eso Ducati tiene claro que la batalla debe librarse en otro terreno.

"No vendemos la moto; vendemos el conjunto"

Frente a quienes intentan convencer al cliente únicamente con la ficha técnica, Ducati cree que todavía conserva una ventaja que resulta mucho más difícil de copiar: "No vendemos la moto. Vendemos el conjunto".

Con esa frase, Domenicali resume buena parte de la estrategia actual de la marca italiana. Ese "conjunto" incluye un siglo de historia, la experiencia acumulada en competición, los títulos de MotoGP, la fábrica de Borgo Panigale, la red internacional de concesionarios, los clubes de propietarios o eventos multitudinarios como el World Ducati Week.

En otras palabras, Ducati considera que una moto ya no se vende únicamente por sus caballos o por su electrónica; también se vende por todo lo que representa.

Las palabras del máximo responsable de Ducati llegan, además, en un momento especialmente significativo. En los últimos meses varios fabricantes europeos del automóvil han lanzado advertencias muy similares sobre el crecimiento de las compañías chinas, especialmente en el mercado del vehículo eléctrico.

Ahora ese mismo discurso empieza a trasladarse al sector de las dos ruedas. No porque Ducati crea que las marcas chinas hayan alcanzado ya a todos los fabricantes europeos en todos los aspectos, sino porque considera que el margen de ventaja se ha reducido mucho más deprisa de lo que muchos esperaban.

Y eso cambia completamente la conversación. Hace apenas unos años Europa se preguntaba cuándo llegarían las motos chinas capaces de competir con las grandes marcas. Hoy es el propio consejero delegado de Ducati quien reconoce públicamente que ya han llegado y que el éxito, incluso para una marca como Ducati, "no está garantizado".

Imágenes | Ducati

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