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Probamos la Suzuki GSX-S1000S Katana: una moto mítica ha renacido con una estética de infarto y 150 CV
Zona de Pruebas

Probamos la Suzuki GSX-S1000S Katana: una moto mítica ha renacido con una estética de infarto y 150 CV

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Nota de Motorpasion Moto

Una nueva espada ha sido forjada. Casi cuatro décadas después de su nacimiento, la Katana ha vuelto a nacer, concretamente la Suzuki GSX-S1000S Katana. Una propuesta que se lanzó en 2017 como un proyecto independiente desde Italia y que gustó tanto en Japón que desde Hamamatsu se vieron obligados a llevarla a la producción.

Creada a partir de la reinterpretación del diseñador italiano Rodolfo Frascoli, Suzuki ha visto una oportunidad de oro para recuperar uno de sus nombres más míticos y lo ha hecho con una base conocida, 150 CV de músculo y un comportamiento con luces y sombras.

Suzuki Katana 2019: renacimiento

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba 023

No desvelamos ningún secreto si decimos que en Hamamatsu no están pasando por su mejor momento. Por eso la marca japonesa está buscando cambiar su suerte y ha sacado la artillería pesada en forma de nombre legendario. Un nombre tan legendario como las místicas espadas de las que se dice que atrapan el alma de aquellos a los que han quitado la vida.

Legado, orgullo y tradición se encierran detrás de los kanjis que identifican a una nueva Suzuki Katana que incluso ha recuperado los emblemas del modelo primogénito y abren la puerta a una moto que enamora en el primer vistazo rápido.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

A nivel estético hay que reconocer que los de Suzuki han hecho un buen trabajo. No es para menos, pues casi estaban obligados a ello si querían concebir este nuevo modelo con éxito. La impronta estética debería estar a la altura de un nombre tan ilustre así que se han esforzado por conseguir traer al siglo XXI un diseño que marcó época.

El faro cuadrado frontal es totalmente LED pero tanto por formas como por proporciones queda muy old school. Sobre el faro se instala una escuetísima cúpula de color negro sobre un carenado de líneas rectilíneas que fusilan las del modelo original tras una obligada actualización.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

En la parte trasera se toman algunas licencias particulares, distanciándose de la primera Katana con un colín ancho y con formas puntiagudas que integra un piloto trasero un tanto peculiar pero que en conjunto queda bien cohesionado. El asiento ancho y con bastante espacio incluye además un guiño imitando las tres líneas transversales en su extremo trasero.

Como contrapartida a un diseño logrado hay que señalar un dato determinante y es que si bien el conjunto funciona estéticamente, el depósito pierde cuatro litros de capacidad hasta quedarse en tan solo 12 litros. Este dato tiene una gran importancia porque si lo juntamos con el consumo de un motor casi de Superbike nos quedamos con una autonomía de unos escasos 150 km. Aparte el manillar es demasiado alto y ancho, mientras que en la Katana original se equipaban semimanillares.

Silueta nueva, sensaciones conocidas

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

Por debajo de la carrocería nos encontramos con una vieja conocida. Se trata de exactamente la misma parte ciclo que se utiliza para la Suzuki GSX-S1000 y es que en lugar de hacer una Katana partiendo de cero, en Hamamatsu han diseñado un traje a medida para contener los costes desarrollo en la medida de lo posible.

Al sentarnos a los mandos de la Katana 2019 y echar a andar con ella nos damos cuenta de que su planteamiento es un tanto particular, y es que su manillar colocado en una posición bastante alta contrasta con el carenado extremadamente bajo, por lo que nos llevaremos el azote del aire de manera íntegra a cualquier velocidad.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba 2

La posición de conducción en parado es bastante buena, con un asiento situado a 825 milímetros de altura que con 169 cm nos permite llegar con los dos pies al suelo al mismo tiempo, el mullido del asiento es cómodo y las manos quedan en una posición bastante natural. Los contras existen y es una postura de las muñecas abierta que sólo después de unos pocos kilómetros ya nos resiente los antebrazos.

El motor que equipa esta reinterpretación de la Katana es un majestuoso cuatro cilindros en línea de litro, un propulsor herencia directa del que se utilizó en las Suzuki GSX-R1000 de 2005-2008. Sobre el papel ofrece unos nada despreciables 150 CV y 108 Nm de par motor que en la práctica se traducen un carácter notablemente deportivo.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

A baja velocidad el tacto es bastante agradable ya que como en el resto de Suzuki grandes de los últimos años cuenta con asistencia de bajas revoluciones. El radio de giro para maniobrar no es para tirar cohetes y el embrague de accionamiento mecánico tiene buen taco, aunque no es demasiado dosificable.

Nos vamos animando al salir rápidamente a carreteras de curvas donde la segunda velocidad se hace la reina de la pista. Aunque entre 2.000 y 5.000 revoluciones no tenemos una gran respuesta, a partir de 7.000 el cuatro cilindros explota con una excelsa patada que te hace sentir un escalofrío por la espalda. El mismo que debieron sentir aquellos afortunados que experimentaron montar en la moto más rápida de su época a más de 200 km/h cuando nació la Katana.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

El chasis de la nueva Katana es heredado de los modelos deportivos de la marca, con un chasis de doble viga de aluminio y un basculante con refuerzos superiores realizado en el mismo material. Su comportamiento es bastante rígido y muy consistente aportando una fuerte sensación de aplomo, tanto que es hasta algo lenta en los cambios de dirección y en este punto agradecemos la presencia de un manillar ancho para hacer palanca en lugar de semimanillares.

Es cierto que tuvimos que recurrir a un cierto periodo de adaptación a su comportamiento. En el momento de ataque de las curvas la rueda delantera se siente algo suelta, ligeramente imprecisa, pero ese comportamiento de matices nerviosos se aplaca notablemente manteniendo una ligera presión sobre el freno delantero hasta bien entrada la curva, donde el chasis nos muestra su cara más noble y aprovechable.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

En el equipo de frenos nos encontramos una pareja de discos de 310 mm mordidos por las mismas pinzas radiales Brembo de cuatro pistones que en la Suzuki GSX-R1000. Su tacto es potente y dosificable, digno de una naked deportiva, aunque tras unas frenadas fuertes tiende a desfallecer ligeramente.

Las suspensiones siguen la misma línea. En el tren delantero tenemos una horquilla invertida regulable de 43 mm y en el tren posterior un monoamortiguador también regulable, ambos firmados por KYB y con una puesta en escena sólida, aunque con bastantes concesiones a la comodidad. Un buen ejemplo de equilibrio de lo que deben ser las suspensiones en una moto para todo.

El legado de la de la espada

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

Si bien la Suzuki Katana original de los años 80 se caracterizó por ser una moto vanguardista y adelantada a su tiempo, la GSX-S1000S Katana de 2019 se queda un poco atrás ya que técnicamente no aporta nada nuevo a la base de la GSX-S1000.

Es decir, esta moto se enfrenta con una espada a una nutrida competencia armada con rifles de asalto. Sin modos de conducción, sin acelerador electrónico, sin plataforma de medición inercial y sin ABS con asistencia en curva, la única electrónica que posee la nueva Katana es un control de tracción con tres niveles que sirve para mantenernos a salvo cuando la rueda trasera pierde agarre.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba

En definitiva, la Suzuki GSX-S1000S Katana es una moto que tira de legado, de nombre y de nostalgia para conquistar a los aficionados más veteranos, aquellos que crecieron colgando posters del modelo original en las paredes de casas de sus padres y quienes ahora priman un logrado diseño estético por encima de una propuesta técnicamente más avanzada.

El precio de la nueva Suzuki Katana es de 15.099 euros (negra o gris), lo que supone una cifra notable si la ponemos en perspectiva a una competencia donde encontramos a motos como la BMW R nineT (16.450 euros), Honda CB1000R ( euros), Triumph Speed Triple (14.150 euros) o la exclusiva Yamaha XSR900 Abarth (13.199 euros), casi todas más baratas, mejor equipadas o ambas cosas.

Suzuki Gsx S1000s Katana 2019 Prueba 1

Suzuki GSX-S1000S Katana 2019 - Valoración

6.8

Motor8
Vibraciones6
Cambio6
Estabilidad8
Agilidad6
Suspensión delantera7
Suspensión trasera6
Freno delantero7
Freno trasero6
Comodidad piloto6
Comodidad pasajeroN/D
ConsumoN/D
Acabados7
Estética8

A favor

  • Motor contundente
  • Embrague antirrebote
  • Estética lograda
  • Chasis noble

En contra

  • Precio elevado
  • Electrónica escasa
  • Vibraciones perceptibles a medio régimen
  • Dirección perezosa

Suzuki GSX-S1000S Katana 2019 - Ficha técnica

Motor
Tipo Cuatro cilindros en línea, cuatro tiempos, DOHC
Cilindrada 999 cc
Diámetro x carrera 73,4 x 59 mm
Potencia máxima 150 CV
Par motor máximo 108 Nm
Compresión 12,2:1
Embrague Multidisco en baño de aceite
Caja de cambios Seis velocidades
Chasis
Tipo Bastidor de doble viga de aluminio
Suspensión delantera Horquilla invertida KYB de 43 mm de diámetro regulable
Suspensión trasera Monoamortiguador regulable
Rueda delantera 120/70-17
Rueda trasera 190/50-17
Freno delantero Doble disco de 310 mm con pinza de freno radiales de cuatro pistones monobloque
Freno trasero Disco simple
Dimensiones y pesos
Longitud 2.125 mm
Distancia entre ejes 1.460 mm
Anchura 830 mm
Altura 1.110 mm
Altura del asiento 825 mm
Peso en seco 215 kg
Depósito 12 litros
Precio 15.099 euros
Los gastos asociados a esta toma de contacto han sido asumidos por la marca. Para más información, consulta nuestra guía de relaciones con empresas. El equipamiento utilizado durante la prueba ha sido: Casco X-Lite X-803R, botas Alpinestars Faster-2 Vented, traje Icon Varial, guantes Icon Retrograde
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