Otra marca histórica de motos en España acaba de estrellarse contra el muro... o más bien, contra la realidad de la movilidad y la moto eléctrica. En este caso es Torrot, uno de los fabricantes más conocidos del sector, y, además, propietario de GasGas antes de venderla a KTM.
Pues la firma española, que ahora se dedicaba a hacer motos eléctricas, entre otras cosas, ha entrado oficialmente en concurso de acreedores y ya prepara la liquidación de la empresa, según la información avanzada por La Vanguardia.
Torrot no ha sobrevivido al boom eléctrico
Según la citada información, la compañía catalana no ha podido afrontar el pago de sus deudas pese a haber refinanciado casi 16 millones de euros hace apenas dos años.
La situación llevaba tiempo siendo complicada, pero ahora parece definitiva. En 2024, la firma española había conseguido un acuerdo con bancos, entidades públicas y acreedores para aplazar pagos hasta 2028. Entre ellos aparecían nombres como BBVA, Telefónica, Avalis o el CDTI.
Sin embargo, el plan no ha funcionado, y la empresa ha terminado solicitando directamente la liquidación de activos. Detrás del golpe hay una idea que muchos dentro del sector repiten desde hace tiempo: el mercado de la moto eléctrica sigue siendo muchísimo más pequeño de lo que muchas empresas imaginaron... e invirtieron.
A las pruebas nos remitimos: en los últimos años ya hemos dado cuenta de noticias como esta por parte de grandes marcas: Fuell (la filial eléctrica de Buell), Damon Motorcycles, UBCO, CAKE, ARC, Energica (que llegó a MotoGP) Pursang (la Bultaco del siglo XXI)... Y otras tantas más. Pues ahora, otra. Y española.
En el caso particular de Torrot, apostaron fuerte por scooters eléctricos urbanos y, más recientemente, por motos eléctricas infantiles y juveniles. Pero según fuentes citadas por La Vanguardia, esa estrategia terminó siendo demasiado de nicho para sostener el negocio.
Los números hablan por sí solos: la compañía facturó apenas 1,7 millones de euros durante 2024, muy lejos de los 4,5 millones que había conseguido el año anterior. Y además la plantilla se había reducido hasta solo 13 trabajadores.
Tampoco terminó de cuajar el acuerdo industrial que mantenían con KTM para ensamblar motos de GasGas en la fábrica de Salt, en Girona. Era una de las últimas grandes esperanzas de la marca, que no funcionó. Y es especialmente llamativo porque Torrot no era precisamente una startup recién llegada.
Qué español no ha tenido en su pueblo una bici Torrot en verano... La marca nació originalmente en 1948 y ha pasado por varias vidas distintas: desde etapas bajo Peugeot hasta diferentes rescates por parte de fondos de inversión y empresarios que intentaron reflotarla desde Cataluña. Sin embargo, ahora, el administrador concursal ya prepara la venta de activos y la liquidación del negocio.
Imágenes | Torrot
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