Nunca antes una copia china había sido tan obvia. Nunca. Aunque bueno, conviene hablar en plural, porque no es solamente una la copia, sino que son muchas, y de varias marcas.
Sukuli es una marca china que, para aquellos despistados, es una evocación de Suzuki, pero sin llamarse Suzuki. Bajo el paraguas de Sukuli hay una amplia gamas de motos, y todas son copias de otras RR europeas y japonesas. Pero no veas qué copias: navegan entre el surrealismo y la casi exactitud. Más o menos.
Las falsas superbikes chinas que parecen sacadas de un universo paralelo
Hemos hablado en otras ocasiones de Sukuli, pero ahora vuelven a la carga con productos actualizados a los últimos modelos del mercado. Lo hemos descubierto a través de un vídeo grabado en una feria de motos de China. Porque, naturalmente, de allí no salen por motivos obvios de leyes anti plagio.
Allí, las marcas chinas campan a sus anchas en el sentido de plagio y legalidad. Mientras en el resto del mundo les caería una millonaria demanda por un evidentísimo plagio estético, allí el gobierno chino protege a sus fabricantes. Y como no salen de allí, las marcas hacen las versiones 'low-cost' y copia de modelos tradicionales, y sin tapujos además.
Lo vemos de mano de un importador brasileño de motos chinas que, por motivo de trabajo, viajó hasta china a la última Canton Fair, la gigantesca feria comercial donde las marcas muestran al mundo sus novedades, prototipos y los productos más extraños que puedas imaginar.
De Suzuki solo tiene el nombre, porque todos los modelos de su marca son copias de otras marcas. Pero copias literales; nunca antes habíamos visto algo tan descarado en el mundo de la automoción. Es que han fusilado hasta los colores, las formas e incluso los gráficos de las pantallas de cada moto y marca. Es absolutamente impresionante.
Ahí van las obviedades: desde una BMW S 1000 RR, pasando por una Yamaha R1, las Kawasaki Z, las Ducati Streetfighter y hasta las Panigale. Imitaciones descaradas que son solo físicas, ya que de motorización son bastante diferentes.
Lo más surrealista es que muchas intentan replicar hasta los colores, adhesivos y proporciones de las motos originales. De lejos pueden engañar a cualquiera. De cerca… bueno, la cosa cambia bastante. Porque bajo esos carenados premium suele haber mecánicas muy modestas de entre 250 y 400 cc, con potencias lejísimas de las superbikes que imitan.
Según hemos podido conocer, Sukuli pertenece al fabricante chino Jiangsu Daegl Motorcycle, una empresa relativamente reciente nacida en 2020 sobre la base de Yunlu, un fabricante chino mucho más antiguo especializado en motos sencillas de pequeña cilindrada.
Y con esta marca, el descaro ha adquirido otro nivel, otra dimensión. Porque sí: una copia china puede intentar parecerse a una Ducati, pero llamarte Sukuli mientras copias literalmente al resto de marcas es ya, directamente cine.
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