Hubo un tiempo en el que vender scooters consistía en convencer a alguien de que necesitaba un vehículo práctico, barato y cómodo para ir al trabajo... Hoy, pueden ser un juguete con el que hacerse extremadamente ricos. Y hay una marca que de eso sabe bastante.
¿Cómo? Captando a gente que desee un scooter como si fuera un reloj de lujo o una edición limitada de Ferrari. Tanto como para hacer casi 8 millones de euros en solo 46 minutos. Es cosa de Italjet.
El scooter italiano que convirtió la exclusividad en un negocio millonario
Eso es exactamente lo que acaba de conseguir Italjet con su nuevo Roadster 400 "Founders Edition". Las cifras rozan directamente lo absurdo: 777 unidades vendidas a razón de 9.990 euros cada una en apenas 46 minutos. La cuenta sale sola: son 7.762.230 euros facturados en menos de una hora.
O, dicho de otra manera: 168 scooters vendidos por minutos. Más de 3.900 euros entrando cada segundo, y todo ello hablando de una marca relativamente pequeña dentro de la industria mundial de la moto. Porque, no nos engañemos, aquí lo interesante no es únicamente el scooter. Lo realmente fascinante es cómo Italjet ha conseguido transformar un producto urbano en un objeto de culto.
Pero claro, ¿qué tiene el producto para llamar tantísimo la atención? El scooter/moto no es precisamente discreto: la marca italiana ha diseñado algo a medio camino entre una naked futurista, un prototipo de salón y una moto deportiva compacta... De hecho, cuesta incluso definir qué es exactamente.
El chasis tubular de acero y aluminio queda completamente al aire, igual que buena parte de su mecánica, que es parte del encanto... y más en un segmento que jamás hace esto como los scooters.
Luego están los detalles: el asiento, por ejemplo, está hecho a mano, la instrumentación utiliza una pantalla TFT circular inspirada en cronógrafos clásicos y los acabados juegan constantemente con superficies en negro brillante y piezas de aspecto titanio.
Curioso el DLAS. Es un sistema que significa 'Dynamic Linkage Articulated Steering', y que trata de una tecnología patentada por Italjet que sustituye la clásica horquilla convencional por un complejo sistema articulado delantero que hace que la moto parezca ir sobre raíles.
Amén de todo lo premium que lleva: suspensiones Öhlins completamente expuestas, escape doble firmado por Akrapovic y un equipo de frenos Brembo de primer nivel. Desde luego, componentes muy poco habituales en cualquier scooter al uso. El motor es un simple monocilíndrico Euro 5+ de 394 cc capaz de desarrollar 41,5 CV para un conjunto que pesa 151 kilos.
Tiene postura agresiva, componentes de superbike, imagen radical y una puesta en escena más cercana al mundo “premium” que al de la movilidad urbana convencional... Y por eso te clavan 10.000 euros. Hay gente que los paga; a las pruebas nos remitimos.
Imágenes | Italjet
En Motorpasión Moto | El nuevo laboratorio secreto de Toyota es un Nürburgring, pero en Japón. Y da más miedo que un circuito normal
Ver 0 comentarios