A alguien se le ha ido tanto la pinza que le ha puesto a un BMW E30 cuatro Suzuki GSX-R como 'ruedas'

No está pensado para rodar, sino para impactar: una "cuadriga" moderna que divide opiniones

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John Fernández

Cada cierto tiempo, aparecen por ahí ciertas preparaciones que no tienen sentido, que rozan lo surrealista. Por ejemplo, calzarle cuatro Suzuki GSX-R como ruedas a un BMW E30.

Suena tal y como es: en vez de ponerle un juego de ruedas, ha creado una "cuadriga" moderna con un coche alemán y cuatro motos japonesas. Hay quien dice, incluso, que es arte.

Una mezcla imposible entre coche clásico y superbikes japonesas

La idea es tan simple como absurda: coger un coche clásico y colocarlo sobre una estructura metálica sostenida por cuatro deportivas japonesas con dos delante y dos detrás como si fueran caballos tirando de un carro.

La ligera diferencia es que aquí no tira nada de nada, sino que es simplemente arte en el sentido estricto de la palabra. El conjunto forma lo que sus creadores han bautizado como una reinterpretación moderna de una cuadriga, pero no está pensado para circular, ni para rodar, ni siquiera para demostrar nada en términos mecánicos. Es puro impacto visual.

Normal que la primera impresión sea la de "¿qué narices es eso?". La base pretende imitar a un M3, pero no lo es, sino que es una versión básica del coche. Luego, el conjunto está elevado sobre una estructura tubular que lo mantiene suspendido, mientras que las cuatro GSX-R hacen de soporte visual, aunque sería impresionante que realmente tirasen del 'carro'.

Muchos se preguntarán qué sentido tiene eso, y con razón. Pues detrás del proyecto hay varios nombres ligados al mundo creativo y del motor, desde estudios de diseño hasta colectivos especializados en eventos y cultura del automóvil; es algo así como una mezcla entre marketing, arte y provocación en una mezcla tan rara entre un clásico alemán y una superbike japonesa de otra época.

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Bleu Mode es el estudio creativo que está detrás de la idea. Puede que no le suene a mucha gente, pero es el nombre detrás de muchas campañas de grandes marcas como Aprilia, o Mercedes-Benz, hasta Nike. También trabaja Nightride, un garaje polaco de personalización que se ha llevado muy a pecho lo de dar la nota pintando el coche y las motos de naranja con la publicidad de la marca de alcohol 'Jaggermeister'.

Se ha expuesto en la Ultrace, que nació hace 15 años como una quedada polaca con cuatro aficionados. Ahora mismo es la convención de coches personalizados más grande de toda Europa, con más de 50.000 visitantes y cerca de 1.000 coches seleccionados uno a uno (entre los que entra esta... ¿joya?). De hecho, el proceso de selección es complicadísimo, aunque está claro que este, se lo ha ganado.

Simplemente, arte para unos, locura para otros. El caso es que en las fotos del evento se puede ver cómo ha captado la atención de mogollón de gente, que ha abarrotado y cercado al coche durante los días de exposición.

Imágenes | Larry Chen

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