Charles Leclerc no es solo uno de los talentos más brillantes de la Fórmula 1; también tiene una faceta desconocida del motor… Es motero. Y lo demuestra con su última joya sobre dos ruedas, una Husqvarna Vitpilen 701 completamente transformada por el prestigioso taller francés Bad Winners siguiendo al milímetro sus indicaciones.
La pena es que parece que a Leclerc le ha cansado su particular joyita sobre dos ruedas, porque la va a vender. ¿Es una pena? Pues sí, pero también es una oportunidad para el que quiera una moto con ADN de F1(que de esas no existen muchas).
Charles Leclerc vende su Husqvarna con ADN KTM
La historia empezó hace cinco años, cuando el monegasco decidió que quería algo especial para moverse por Mónaco. Se puso en contacto (por Instagram, curiosamente) con Bad Winners para pedirles una moto a medida basada en su modelo favorito, la Yamaha FZS 600 "The Apex", pero construida sobre la base de la moderna Vitpilen 701. El resultado es la llamada “Apex 2.0”, una máquina donde no hay nada dejado al azar. Ojo a los detalles.
Leclerc quería una moto extremadamente ligera, y lo consiguió: 130 kilos (vaya broma de peso hoy en día) en báscula, 25 menos que la moto original. El secreto está en un trabajo obsesivo con la fibra de carbono, que recubre todo el conjunto, incluidas las llantas Dymag.
No es muy potente para un piloto de F1; quizá ahí esté la magia. El monocilíndrico de 692 cc también recibió mimos: escape SC-Project CR-T sin catalizador, ajuste fino con Power Commander y un aumento de potencia hasta los 85 CV. No es mucha potencia… Pero recordemos que estamos hablando de un motor de un solo cilindro (la última generación ya viene con dos, al menos).

Pero donde más se nota su nivel de frikismo es en la electrónica. El reto era cambiar el velocímetro y los mandos sin tocar el cableado de fábrica, una pesadilla para cualquier preparador. Bad Winners resolvió el rompecabezas creando su propia placa base para que la ECU aceptara mandos aftermarket, manteniendo ABS, control de tracción y todos los datos dinámicos. El cuadro de instrumentos, diseñado en 3D y perfectamente integrado, es una pieza única.
El subchasis trasero se fabricó desde cero en acero y chapa cortada a láser, con una luz trasera mecanizada en plexiglás y una batería de litio oculta. Los neumáticos Pirelli completan un conjunto que parece listo para un GP urbano.

Ahora, por falta de espacio en su garaje (que no es, de por sí, pequeño), la moto sale a subasta. Incluye la documentación original con el nombre de Leclerc, convirtiéndola en un objeto de deseo no solo para aficionados a las dos ruedas, sino para cualquier fan de la F1. Eso sí, quien quiera llevársela tendrá que preparar la cartera… Por el momento la oferta va por los 6.800 euros con 37 pujas… Pero todavía queda tiempo hasta cerrar.
Imágenes | Collecting Cars, Instagram
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