Hay pocas marcas dentro del motociclismo que hayan trascendido tanto como un simple número; el 46 dejó hace mucho de ser el dorsal de Valentino Rossi para convertirse en un negocio capaz de vender camisetas, gorras, mochilas o sudaderas prácticamente en cualquier rincón del mundo. Durante más de dos décadas, el amarillo inundó los circuitos de MotoGP y también las cuentas de la empresa que explotaba toda esa imagen.
Pero incluso los imperios más sólidos terminan dependiendo de algo muy difícil de reemplazar: seguir estando delante de millones de personas cada fin de semana.
El problema no son las camisetas. Es que Rossi ya no está donde siempre estuvo
Eso es, precisamente, lo que acaba de reconocer la propia VR46 Racing Apparel. La empresa encargada del merchandising oficial del nueve veces campeón del mundo ha presentado los resultados económicos correspondientes a 2025 y las cifras están lejos de lo que esperaba hace apenas un año.
La facturación descendió desde los cerca de 9 millones de euros registrados en 2024 hasta 7,7 millones, mientras que el ejercicio terminó con unas pérdidas antes de impuestos de alrededor de 1,2 millones de euros.
Lo curioso es que la explicación no llega desde analistas externos ni desde especialistas en marketing. La da la propia compañía; en su memoria anual admite que la demanda de ropa vinculada al motociclismo ha bajado, pero añade otro motivo mucho más concreto. Según la empresa, la visibilidad de Valentino Rossi ya no es la misma y su actual programa deportivo sobre cuatro ruedas no proporciona el impacto mediático que sí ofrecía MotoGP durante sus años como piloto.
Es una frase que llama la atención porque, en cierto modo, resume una realidad evidente: Rossi sigue siendo una de las figuras más queridas del motociclismo, pero ya no aparece peleando por victorias cada dos domingos delante de cientos de millones de espectadores.
Y eso, para una marca construida alrededor de una persona, pesa mucho. Resulta paradójico porque Valentino nunca ha abandonado realmente este deporte. Sigue siendo propietario del Pertamina Enduro VR46 Racing Team, continúa impulsando la VR46 Riders Academy, mantiene presencia habitual en algunos Grandes Premios y desde hace unos años compite en resistencia con BMW dentro del Mundial de Resistencia y la categoría Hypercar.
Sin embargo, ninguna de esas actividades ofrece el escaparate global que suponía MotoGP cuando el italiano era el gran protagonista del campeonato.
Eso no significa que el fenómeno haya desaparecido… Ni mucho menos. Quien haya estado recientemente en Mugello, Misano, Jerez o Assen sabe que las gradas siguen llenándose de camisetas amarillas y banderas con el 46. El vínculo emocional permanece intacto.
Otra cuestión distinta es seguir convenciendo a nuevas generaciones de aficionados para comprar productos de una marca cuyo protagonista ya no aparece regularmente delante de las cámaras.
No todo fueron noticias negativas para el grupo empresarial. Otra división del negocio, dedicada al merchandising musical, obtuvo mejores resultados gracias a la colaboración con el cantante italiano Cesare Cremonini, cuya gira permitió generar unos 3,4 millones de euros de ingresos.
Mientras tanto, VR46 Racing Apparel estudia reducir el volumen de stock acumulado mediante campañas de descuentos para mejorar la rentabilidad de los próximos ejercicios.
Las cuentas dejan una lectura interesante. Durante años se dijo que Valentino Rossi había conseguido algo que muy pocos deportistas logran: convertir su nombre en una marca capaz de funcionar casi por sí sola. Probablemente siga siendo una de las más fuertes del motociclismo.
Imágenes | VR46
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