Tres hermanos han inventado una visera que se oscurece o aclara sola. Puede cambiar los cascos de moto para siempre

IRID lleva al casco una tecnología solar ultrarrápida que elimina los segundos de ceguera al pasar del sol a la sombra

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John Fernández

Cualquiera que salga en moto desde hace tiempo sabrá que, dependiendo del día, la pregunta es inevitable antes de salir de casa y ponerse el casco: ¿visera clara o ahumada? Si hay sol, oscura. Pero si anochece, clara... Y si te equivocas, mala suerte. Estoy seguro de que prácticamente todos hemos vivido esa mala suerte.

Bueno, pues tres hermanos italianos creen que esa ruleta rusa puede pasar a la historia con una idea tan simple como bestia: una visera que se oscurece en menos de un segundo gracias al cristal líquido.

La visera que reacciona como tu pupila: así funciona el invento de IRID

Su invento se llama IRID, el proyecto de Federico (físico), Roberto (diseñador industrial) y Laura (diseñadora gráfica). Empezaron bajo el nombre Out Of en el mundo del esquí y, tras el parón de la pandemia, han terminado metiendo su tecnología en algo que nos toca mucho más de cerca: la pantalla del casco de la moto.

La clave de su proyecto no es tanto una reacción química lenta como la de las fotocromáticas de toda la vida. Su invento se basa en esperar a que los rayos UV hagan su trabajo, de tal manera que la visera integra una lámina de cristal líquido laminada entre capas y un micropanel solar en la parte superior. Cuando el sensor detecta luz visible, envía un impulso eléctrico que reorienta las moléculas y la pantalla se oscurece casi al instante.

Para el invento de estos tres hermanos no hace falta que el casco lleve ninguna batería, mucho menos cables ni historias raras... Simplemente, según incida el sol, cambia a un estado u otro.

Irid 2

En la práctica significa que esos segundos incómodos tras salir de un túnel o un cambio de luz se reduzcan al mínimo. Podría decir incluso que va un paso más allá de la comodidad, y suponga también seguridad activa; las de veces que he dejado de ver a causa del sol no han sido pocas.

Además, el sistema evita el parpadeo típico de algunos dispositivos electrónicos y promete visión de Clase 1 sin distorsiones. También es impermeable, lleva tratamiento anti-rayones y antivaho. De hecho, dicen que ni siquiera hace falta llevar un Pinlock para que la visera no se empañe.

Han ido tan lejos que una marca se ha fijado mucho en ellos, lo que no sabíamos era la historia que había detrás. Como contamos, SHARK ha confiado en esta tecnología... Y no van a parar ahí, pues LS y Nolan también se han interesado en la tecnología y los equiparán en sus próximos Thunder GP Pro y X-804 RS Ultra Carbon, respectivamente.

Es una pena que no se democratice tan rápidamente, porque los cascos que llevan este invento de los tres hermanos no son baratos y cuestan más de 1.000 euros. Este invento debería democratizarse como el Pinlock en su día, y que pueda ser accesible a todos los moteros. Hay que darle tiempo, porque también es cierto que cada avance serio en seguridad empezó siendo caro y exclusivo antes de popularizarse.

Imágenes | IRID

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