La pregunta es vieja, casi de bar: ¿qué es más rápido en Nürburgring, una moto o un coche? El vídeo de Djim_r1 no pretende dar una respuesta científica, pero sí bastante honesta.
Una Yamaha R1 de 2021, con 194 CV a la rueda tras reprogramación de ECU, neumáticos Pirelli Diablo Rosso Corsa IV y un equipo de frenos Brembo de primer nivel, sale a pista a intentar aguantar el ritmo de los deportivos que se encuentra. Entre ellos, un Porsche 911 GT3, que en el Nordschleife no es un coche más, es prácticamente una vara de medir.
Nueve minutos en el Infierno Verde: cuando una moto y un GT3 comparten pista
La R1 va muy bien armada. Escape Akrapovic completo en titanio (con db killer obligatorio allí), ABS operativo, bomba Brembo RCS 19, pinzas GP4RX, discos T-Drive y líquido específico de alta temperatura. Es decir, una moto seria, bien puesta a punto y pilotada por alguien que sabe dónde se mete. Aun así, el cronómetro y, sobre todo, las sensaciones dejan claro que Nürburgring no es un circuito cualquiera para una moto.
Y es que el Nordschleife no se ganó el apodo de Infierno Verde por casualidad. Más de 20 kilómetros, cambios constantes de rasante, asfalto irregular, muros cerca y velocidades que, incluso en manos expertas, rozan lo absurdo. En coche ya impone respeto. En moto, directamente intimida.
No es casualidad que Nürburgring haya ido cerrando cada vez más el grifo a los trackdays tradicionales de motos. Durante años fue un lugar donde cualquiera podía rodar casi sin restricciones, pero la acumulación de accidentes graves, muchos de ellos con motos, ha llevado a prohibir prácticamente los trackdays abiertos amotos tal y como los entendemos.
Hoy en día, las motos solo pueden rodar en días muy concretos, bajo condiciones estrictas y con organizaciones específicas. Nada de llegar, pagar y salir a fondo como si fuese un circuito convencional. Eso ya se acabó...
El vídeo de Djim_r1 lo deja bastante claro sin necesidad de decirlo explícitamente. Aguantar nueve minutos allí, compartiendo pista con superdeportivos y GT3 lanzados, ya es una victoria en sí misma. La comparación coche contra moto importa menos que la conclusión final: Nürburgring es otro nivel. Un sitio donde incluso una superbike moderna, rápida y bien preparada, va siempre al límite del margen de seguridad.
Porque en el Infierno Verde no gana quien corre más. Gana quien sale entero.
Imágenes | Captura
En Motorpasión Moto | Honda quiso revolucionar la forma de montar en moto con un invento copiado. No funcionó, pero dejó algunas de las motos más bestias de la historia
Ver 0 comentarios