Lo de Yamaha sigue siendo una cuenta pendiente en MotoGP. El año entrante, con el estreno del motor V4 para todos los pilotos de la marca de los diapasones, está siendo directamente catastrófico en cuanto a resultados. Quizá entendible con la papeleta de tener que desarrollar e implementar un propulsor casi de cero.
Eso no quita para que a los pilotos se les empiece a acabar la paciencia. Fabio Quartararo está hastiado de su situación en el box azul, y relata que "el equipo no tiene ni idea de cómo solucionar todos los problemas que tenemos con la moto". Batacazo de realidad.
Quartararo rompe con Yamaha: críticas duras y salida cada vez más cerca
Quartararo sabe lo que daba de sí la Yamaha; es campeón del mundo 2021 con esa misma moto, que ha cambiado mucho. Cinco años después, la situación es directamente catastrófica, pues solo el pasado Gran Premio, el galo pasó por línea de meta la friolera de 27 segundos por detrás del primero, que fue Marco Bezzecchi con la Aprilia RS-GP; un auténtico portento este 2026.
Nada parece funcionar en el box de Iwata. Si en las primeras rondas era la impotencia del motor, ahora se suma la degradación excesiva de los neumáticos: "No esperaba que el neumático se degradara tanto. Estaba cuidándolo y de repente se vino abajo".
"Con esa degradación del neumático no contaba", comentaba Fabio, que también confirmó el nulo ritmo de carrera que deja la Yamaha: "Respecto al ritmo de carrera al principio, no me sorprendió. La degradación... Por eso la carrera fue peor de lo esperado", comenta.
El problema de todo esto nos lo deja leer entre líneas el propio piloto. Yamaha puso por él toda la carne en el asador, pagándole un salario inmenso. Estamos en 2026 y ahora ni siquiera está dentro del desarrollo. Lo ha dicho él: "Me mantengo fuera del desarrollo ahora, porque ya dije lo que necesitamos y lo que tienen que hacer. Pero no voy a estar repitiéndome siempre".
Seamos objetivos. Cuando un piloto se mantiene fuera del desarrollo significa que tiene pie y medio fuera de una marca, por lo que pueda venir en el futuro. En este caso Fabio tiene ese pie y medio en Honda, que será, muy probablemente, la marca en la que acabe recalando, tal y como confirmamos en Motorpasión Moto.
Ocho temporadas después, y sin darle una oportunidad al ansiado motor V4, Quartararo se marcha rumbo a una fábrica que, estando mal, no está en una situación tan crítica como la de Yamaha.
"Ellos saben lo que he dicho. Conocen los comentarios de cada piloto. No tengo noticias sobre próximas novedades. Pero tiene que pasar algo grande. Eso es seguro. Ya espero que sea una temporada muy larga. El equipo no tiene ni idea de cómo solucionar todos los problemas que tenemos con la moto", remató, para poner la guinda al pastel de la incertidumbre que se arrastra en el box nipón de MotoGP.
Imágenes | Michelin
En Motorpasión Moto | Ni Honda ni Yamaha. La moto que cambió MotoGP fue una Suzuki tan deseada que llegó a haber 20 iguales en la parrilla
Ver 0 comentarios