Hay tecnologías que evolucionan poco a poco… Y luego están las que directamente parecen adelantadas a su tiempo. Esto es justo lo que está pasando con Quin, un sistema diminuto que se integra dentro del casco y que puede marcar la diferencia en algo tan serio como un accidente de moto.
Porque la idea es tan sencilla como potente: si te caes, tu casco lo detecta y pide ayuda por ti. Y que algo tan simple no existiese todavía en 2026...
Es capaz de analizar 5.000 datos por segundo y avisar si tienes un accidente
El sistema, desarrollado por la compañía de Ani Surabhi, se basa en un pequeño módulo llamado Quin Pod, apenas más grande que un chicle, que se coloca dentro del casco y se conecta al móvil mediante Bluetooth. A partir de ahí, empieza a trabajar en segundo plano sin que tengas que hacer absolutamente nada.
Y lo hace a lo grande, porque este pequeño dispositivo es capaz de registrar hasta 5.120 puntos de datos por segundo, y analiza en tiempo real todo lo que ocurre durante un impacto. Vamos, que interpreta.
"Este dispositivo tiene dos acelerómetros, un giroscopio y un sensor de temperatura", explica Surabhi. "Uno de los acelerómetros trabaja con baja intensidad pero alta sensibilidad, mientras que el otro soporta valores de G mucho más altos y tiene una tasa de refresco muy elevada".
La clave está en la combinación de sensores. Porque no es lo mismo un impacto lineal que uno con rotación, algo habitual en accidentes reales. "Un acelerómetro detecta impactos lineales, pero el giroscopio te permite analizar el movimiento en 3D y la velocidad de rotación", añade. "Eso es muy importante para entender qué tipo de accidente has tenido y si es realmente peligroso".
Ahí es donde Quin marca la diferencia: cuando detecta un accidente grave, el sistema activa automáticamente una alerta. Primero te da unos segundos para cancelarla, por si ha sido una falsa alarma. Pero si no respondes, actúa.
A continuación envía tu ubicación a los contactos de emergencia que hayas configurado, informa de que has sufrido un accidente y, si tienes activado su sistema avanzado, también puede comunicar esos datos directamente a los servicios médicos.
Y aquí es donde la cosa se pone seria: "El sistema puede indicar quién eres, qué ha pasado, la gravedad del impacto, desde qué ángulo se produjo y qué parte de la cabeza recibió el golpe", explica el CEO.
Lo más interesante es que gran parte de estas funciones no requieren suscripción. El envío de alertas a contactos y la localización funcionan de forma gratuita de por vida; el servicio que conecta directamente con ambulancias sí es de pago, pero es opcional.
Además, el sistema se actualiza automáticamente, es resistente al agua y al polvo (certificación IP67) y puede funcionar entre 40 y 50 horas con una sola carga de hora y media. Incluso incorpora un sistema NFC en el casco que permite a los servicios de emergencia acceder a información básica del usuario acercando un smartphone.
Lejos de ser un prototipo, Quin ya está empezando a integrarse en cascos comerciales. Marcas como Nolan han sido de las últimas en sumarse con modelos como el X-904 Ultra Carbon, junto a otras como O’Neal o Fly Racing.
Detrás de todo esto hay una historia que lo explica todo: la idea nació después de que un amigo de Surabhi sufriera un accidente en India y permaneciera atrapado durante 10 horas sin que nadie supiera dónde estaba. A partir de ahí, el objetivo fue claro: evitar que algo así vuelva a ocurrir.
Imágenes |
En Motorpasión Moto | Suzuki se ha adelantado 20 años al resto de marcas. Ha comprado una megafactoría para petarlo con las baterías y las motos eléctrica
Ver 0 comentarios