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Cinco peligros a los que tenemos que enfrentarnos en moto durante el invierno
Seguridad

Cinco peligros a los que tenemos que enfrentarnos en moto durante el invierno

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Enfrentarnos a los rigores del invierno en moto puede ser o una de las mejores experiencias o todo un calvario que ponga en riesgo incluso nuestra seguridad. Pero para disfrutar de un invierno sobre dos ruedas hay que tener en cuenta que los motoristas nos enfrentamos a más peligros que el resto de los conductores.

El frío no sólo nos hace tiritar, sino que se puede convertir en un peligroso compañero de viaje junto a otros factores como la visibilidad, la capacidad de reacción o las propias prestaciones de la moto.

El frío vs los neumáticos

Cuando cae el termómetro hay que estar muy pendiente de lo que ocurre con las ruedas de nuestras motos. El frío nos pone las cosas complicadas aparte de por la incomodidad térmica, por el reto técnico que supone para los elementos de la moto. Unos de los más afectados son, por supuesto, los más importantes para nuestra seguridad: los neumáticos.

Pese a que los neumáticos están diseñados para trabajar en una horquilla térmica amplia, la realidad es que a temperaturas muy bajas la capacidad de agarre de los neumáticos se reduce. Con el frío las gomas que calza nuestra montura tienden a endurecerse y se vuelven más rígidas, mermando su efectividad.

Honda Adventure Roads 2017 Nordkapp 049

La mejor actuación contra el invierno es ser conscientes de que las aptitudes de un neumático en verano pueden llegar a distar mucho de las que ofrece en pleno invierno en términos generales, así que debemos efectuar una conducción aterciopelada evitando inclinaciones demasiado optimistas y una aplicación excesiva sobre los frenos.

Los parches de hielo y humedad escondidos

Michelin Pilot Power Rs

Además de cómo afecta el frío a los dos únicos elementos que nos unen directamente con la carretera, el invierno provoca que el asfalto también esté más frío, haciendo que a los neumáticos les cueste un esfuerzo añadido adquirir temperatura.

Por si fuera poco, las bajas temperaturas unidas a la humedad de la noche (escarcha, heladas, niebla...) generan zonas que no acaban de secarse en todo el día, parches mojados que nos pueden sorprender en medio de cualquier curva y, en el peor de los casos, las temidas placas de hielo. Elementos que nos pueden arruinar un soleado día de ruta.

La mejor manera de evitar encontrarnos con estos enemigos de la adherencia es calentar en la medida de lo posible los neumáticos con una conducción suave para mejorar su agarre, evitar el interior de las curvas donde suele haber más sombra y alejarnos todo lo posible de la pintura de la carretera, rejillas o tapas de alcantarilla. Estos elementos en invierno son criminales.

Aceite más denso horquillas y motor

Snow Speed Hill 4

Aparte de los neumáticos hay otros elementos que no están a la vista pero que también se ven afectados por el frío. El aceite que está presente en el motor, las suspensiones y la caja de cambios sufren la bajada de las temperaturas y, como pasa con cualquier otro producto oleoso, se vuelven más densos con el frío.

Con el aceite del motor tendremos que elegir un aceite apropiado para la temperatura de uso, aunque gracias a la evolución tecnológica los productos actuales son prácticamente válidos para cualquier temperatura (con excepciones, claro). Para el aceite de la horquilla sólo podemos usar un tipo en función de la regulación que lleve.

En ambos casos, al incrementarse la densidad se presentan ciertos problemas. En el motor un aceite más denso implica una peor lubricación inicial hasta que el motor adquiere temperatura, mientras que en la horquilla podemos notar un endurecimiento que puede afectar al comportamiento de la moto y su capacidad para absorber las irregularidades.

Honda Adventure Roads 2017 Nordkapp 1

Para contrarrestar el efecto del frío no podemos hacer demasiado, por lo que en el caso de los aceites lo mejor es dejar que el motor se caliente bien a medida que vamos subiendo el régimen de giro del motor, prescindiendo de los acelerones bruscos (sobre todo en vacío) y esperando a que la temperatura del propulsor caldee el resto de la moto. Aunque sea un poco.

Las suspensiones es difícil que entren en calor pero ocurre lo mismo que con el resto de elementos. Haciendo un uso suave y progresivo conseguiremos que al hacer trabajar la suspensión el aceite se mueva y se desentumezca.

Sensación térmica polar

Invierno 3

Uno de los peores problemas que hay en invierno para los que montamos en moto es el frío intenso. Si en el exterior podemos aguantar relativamente bien temperaturas próximas a los 0ºC, subidos en la moto, con el aire siempre golpeando el cuerpo, la sensación térmica se reduce notablemente.

El impacto del frío en el cuerpo no sólo es desagradable, sino que también provoca efectos adversos para montar en moto como dolor en las articulaciones y entumecimiento, que puede provocar cierta imprecisión a la hora de actuar sobre los mandos de la moto o hacerlo con más lentitud, lo que se traduce en un riesgo a la hora de reaccionar ante un imprevisto o mantener una conducción segura.

Harley Davidson Nieve

No hace falta irse a Laponia para sufrir frío extremo ni recurrir a trajes de más de 2.000 euros para combatirlo. Un buen traje con forro térmico, manteniendo la capa impermeable si lo tiene para que haga de cortavientos y evite que se escape el calor del cuerpo, prendas térmicas (mallas, camisetas, calcetines y sotocasco), ropa bien abrigada pero fina y sobre todo unos buenos guantes de invierno nos ayudarán a mantenernos en calor.

Siempre hay que ir bien equipado y recuerda que en invierno es mejor pasarse de capas y podernos quitar alguna durante el trayecto si tenemos calor a quedarnos cortos y sufrir un entumecimiento que pueda afectar a nuestra seguridad.

Visibilidad reducida

Icon Airflite 2018 Prueba 004

Otro de los factores que pueden llegar a ser críticos en invierno es la visibilidad. En una ruta en moto las condiciones pueden cambiar radicalmente, saliendo de casa con un día completamente soleado y encontrándonos una bruma intensa a medida que nos acercamos a un tramo de curvas, o bajo una incómoda lluvia.

Incluso los días más despejados pueden suponer un reto para la visión porque en el periplo anual de nuestro planeta alrededor del astro rey, su luz incide sobre la Tierra mucho menos perpendicular que en verano y, además, los días son mucho más cortos en el hemisferio norte. Hacerse ver con prendas reflectantes también debe ser una prioridad.

Un casco con visor solar retráctil nos puede ayudar a mitigar el efecto de ese incómodo sol casi paralelo al horizonte que va directo a los ojos y que provoca rápidos cambios en las condiciones lumínicas. Con este elemento también prevenimos el momento "se ha hecho de noche y voy con una pantalla oscura".

Marcador Grados

Por otro lado, para sobrellevar de la mejor manera posible las brumas puntuales, la lluvia o la nieve, es importante llevar en perfecto estado de revista la pantalla del casco. Una pantalla limpia tanto por dentro como por fuera evitará que las gotas de agua se acumulen, además de prevenir el empañamiento. Si además podemos aplicar un tratamiento hidrófugo, el uso de un pinlock y asegurarnos que las ventilaciones funcionen apropiadamente evitaremos situaciones incómodas en las que no vemos todo lo que deberíamos.

Y por encima de todo, el mejor consejo para conducir una moto en invierno es el mismo que en verano o en cualquier situación: usa el sentido común, anticípate usando una conducción preventiva y disfruta de tu moto.

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