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Cinco formas de enfrentarnos al hielo sobre la carretera cuando vamos en moto
Seguridad

Cinco formas de enfrentarnos al hielo sobre la carretera cuando vamos en moto

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Uno de los mayores condicionantes para salir con nuestra moto de ruta es el tiempo. Cuando está revuelto puede ser el peor de nuestros enemigos. Uno de los más peligrosos es el viento con sus nada agradables ráfagas y su efecto pantalla, pero no es el único. Ahora que estamos en pleno invierno podemos encontrarnos con las temidas placas de hielo.

Hace pocos días la noticia de que dos moteros se habían ido al suelo en Cebreros (Ávila) por culpa del hielo ha corrido como la pólvora. Por eso, queremos dar una serie de consejos sobre qué hacer cuando hay hielo en la carretera y cómo evitarlo en la medida de lo posible.

Cuidado con las zonas en sombra

Los dos moteros se fueron al suelo justo tras pasar una zona soleada y entrar en otra sombría en la que no da el sol durante todo el día y que, además, suele tener el asfalto sucio. Todo motero que haya pasado por esa zona conoce que esa curva no suele estar limpia y es mejor afrontarla con poca velocidad.

Siempre ayudará el hecho de que nos conozcamos la carretera para saber cómo debemos trazar el recorrido. Sin embargo, el hielo nunca va a hacer fácil la negociación de ningún tipo de curva. Tal como explica la Dirección General de Tráfico en una de sus infografías, son las umbrías donde suele encontrarse el hielo, justo el terreno por el que pasaron estos dos moteros.

Dónde puedes esperar encontrarte hielo

Las zonas en sombra son una de las típicas localizaciones donde es más probable que nos encontremos agua congelada, pero no es el único sitio. También debemos tener cuidado cuando pasamos por puentes construidos cerca de los ríos o zonas peraltadas al llegar la noche.

En todos esos casos es más que probable que si hemos salido pronto a hacer nuestra ruta existan algunos de estos elementos y podamos acabar en el suelo. Así que si se puede, mejor evitarlos.

Mejor sal cuando el sol haya hecho su trabajo

Honda Adventure Roads 2017 Nordkapp 049

Cuando en invierno el sol saluda y llevamos tiempo sin salir de ruta, es normal que en cuanto hay un atisbo de calor nos montemos en nuestras monturas. Sin embargo, evita quedar muy pronto con tus compañeros.

No planifiques una ruta demasiado larga para que no tengas que estar agobiado con el tiempo y te veas obligado a rodar a primeras horas de la mañana. El hielo se forma sobre todo durante las últimas horas de la noche y hasta el amanecer. Si esperas a media mañana al sol le habrá dado tiempo a derretir una parte del hielo, lo suficiente para que se convierta en líquido (aunque todo esto es relativo, depende la cantidad de hielo que haya y el tiempo que hayan incidido los rayos del sol sobre el suelo).

Evita pisar ciertos elementos de la calzada

Uno de los principios básicos que se deben cumplir cuando vamos en moto es que los neumáticos estén a la temperatura óptima, algo muy difícil de conseguir cuando hace frío. Más allá de esta idea, tenemos que ser conscientes de que nuestras ruedas se pueden agarrar mejor a unas zonas de la carretera que a otras.

Lo que tenemos que evitar en cualquier circunstancia es pisar la pintura lo máximo posible. Si ya es deslizante en verano, en invierno y mojadas su peligro es mucho mayor. No digamos ya cuando tienen hielo por encima, que recordamos es difícil verlo a simple vista y más si vamos a cierta velocidad con la moto. La caída está prácticamente asegurada. Del mismo modo evitaremos las rejillas y cualquier otro elemento metálico.

Una ayuda para circular cuando hay hielo son las marcas hechas por los coches y los camiones que a su paso van abriendo camino. Esto es más aprovechable cuando hay nieve que cuando hay hielo, pero también nos podría servir en ciertas situaciones cuando el hielo se rompe y se deshace. Es aquí cuando más podemos aprovechar las roderas.

Conduce sin hacer maniobras bruscas

Si a pesar de todos los consejos anteriores no has podido evitar encontrarte con hielo, debes recordar que la mejor forma de encarar esta situación es ir lo más despacio posible y pilotar con mucha dulzura.

En ningún caso has de frenar fuerte, ni inclinar más la moto, ni girar el manillar, sino todo lo contrario. Lo mejor cuando nos encontramos con una placa de hielo es dejar de acelerar, poner la moto recta y esperar a que pase el tramo complicado. Por norma general es muy difícil controlar esta situación y la moto se nos cruzará. No es recomendable que saques las piernas aunque vayas despacio porque el hielo es traicionero, la moto se te puede caer encima y quedarte en una mala postura.

Moto Invierno

En estas situaciones es más importante que nunca ir bien vestido, no solo porque evitamos congelarnos, sino porque en el golpe estaremos protegidos convenientemente. Por eso es más que recomendable el uso de casco, guantes, chaqueta (con espaldera, coderas, hombreras, espaldera y peto), pantalón con protección de rodillas y espinillas, y finalmente, unas buenas botas de moto que proteja el tobillo adecuadamente.

Y, por supuesto, además de todos los consejos anteriores, antes de salir en moto consulta el parte meteorológico. Según la DGT, las placas de hielo pueden aparecer a partir de una temperatura de 3ºC. Así que falta una última adveretencia obvia, pero necesaria: si estás con la duda y crees que la carretera no va a estar en óptimas condiciones, aunque haga sol, mejor deja la moto en casa.

En Motorpasión Moto | Cinco peligros a los que tenemos que enfrentarnos en moto durante el invierno

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