Hay muchas maneras de montar; unos te dirán que la correcta es 'X' y otros que es 'Y'. Lo que sí es cierto es que hay ciertos aspectos que, digamos, son globales para que un motorista monte bien. Por ejemplo: la forma en la que sujetamos el manillar y repartimos el peso del cuerpo.
Un verdadero especialista nos lo cuenta, en concreto, Javier Andrés, coordinador especialista de Formación de Conductores de la Dirección General de Tráfico (DGT).
No cometas este error con los brazos y los hombros
Para el especialista en motos, "la postura sobre la moto es fundamental. Para conducir seguro, los brazos y los hombros deben estar siempre relajados".
Puede parecer una tontería, pero no: cuando vamos en moto con los hombros encogidos, los brazos rígidos y las manos apretando constantemente los puños, terminamos acumulando tensión en la parte superior del cuerpo.
Esa tensión, con los kilómetros, puede provocar (y provoca) más fatiga y hacer que nuestros movimientos sean menos naturales.
La clave está en evitar que los brazos se conviertan en el principal punto de apoyo del motorista. El manillar sirve para dirigir la moto, pero no debería utilizarse para sostener todo el peso del cuerpo ni para luchar constantemente contra los movimientos de la dirección.
Otro que también sabe sobre el tema es Rodolfo Martínez, instructor de la escuela ASR, que plantea una pregunta que resume buena parte de esta técnica de conducción: "¿Conduces la moto con las manos o con las piernas?".
Lo obvio nos dice que con las manos, pero ojo, porque conviene aprender a repartir el trabajo entre las distintas partes del cuerpo.
Su técnica: mantener las rodillas en contacto con el depósito y utilizar correctamente las estriberas para conseguir una posición más estable sobre la moto; la cadera también permite acompañar sus movimientos.
"Así tenemos mayor capacidad de reacción. Nos cansamos menos y tenemos más control", explica Martínez.
Y otro consejo de la DGT. Miguel Ángel Sánchez, coordinador especialista de Formación de Conductores de la DGT, recuerda la importancia de familiarizarse progresivamente con la moto y adquirir experiencia antes de dar el salto a modelos más exigentes: "Cuando accedes a la moto, lo ideal es comenzar con motos sencillas. La formación y la experiencia son fundamentales para conducir con seguridad", afirma.
Sánchez también pone el foco en la distancia entre ejes, una característica que influye en el comportamiento de la moto: "Cuanto mayor es la distancia entre ejes en una moto, más difícil es maniobrar con ella. Sin embargo, será más estable y más fácil de conducir en autopista o autovía, a altas velocidades", explica.
Imágenes | Yamaha, Pexels
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