Hay historias que parecen demasiado buenas para ser verdad. La de Joey Dunlop llegando a la Isla de Man, perdiendo todas sus motos en un naufragio y ganando tres carreras apenas unos días después es una de ellas.
Siempre se ha contado casi como una leyenda: un barco se hunde, rescatan las motos del fondo del mar, las limpian a toda prisa y Dunlop aparece en la parrilla para dominar el Tourist Trophy. La realidad es algo más compleja. Y, precisamente por eso, todavía resulta más fascinante.
Ni era el Tornado ni fue un simple accidente
Detrás de esa historia hay pescadores, buceadores, mecánicos trabajando día y noche y un equipo privado que estuvo a pocas horas de quedarse fuera de la carrera más importante del mundo.
Uno de los primeros mitos aparece incluso en el nombre del barco. La mayoría de relatos hablan del pesquero Tornado, pero los registros históricos irlandeses identifican la embarcación como el MFV Tornamona, un antiguo pesquero utilizado para transportar personas, motos y material entre Irlanda del Norte y la Isla de Man.
Era 1985 y aquello formaba parte de la rutina de muchos equipos privados: pilotos, mecánicos, cajas de herramientas, motores, bidones de combustible y motocicletas compartían espacio en un mismo viaje rumbo al TT.
La noche del 23 de mayo, el Tornamona zarpó desde Strangford, en el condado de Down, con trece personas a bordo. Entre ellas estaban Joey Dunlop, su hermano Robert, Brian Reid y varios miembros del equipo. Su destino era Douglas, pero nunca llegaron porque la corriente convirtió el viaje en una pesadilla.
Al abandonar Strangford Lough, una zona famosa por albergar algunas de las corrientes de marea más fuertes de Europa, el barco fue desplazado y acabó impactando contra St Patrick's Rock.
La vía de agua apareció casi inmediatamente y en pocos minutos el pesquero comenzó a hundirse. Los ocupantes apenas tuvieron tiempo para abandonar la embarcación antes de ser rescatados por el servicio de salvamento de Portaferry. No hubo víctimas, pero el verdadero desastre permanecía bajo el agua.
Con el barco también habían desaparecido las motos de competición, motores, herramientas y prácticamente todo el material necesario para disputar el Tourist Trophy, y claro, para un equipo privado aquello era poco menos que una sentencia.
La carrera empezó varios días antes del semáforo, y la respuesta de la comunidad local fue inmediata: pescadores y buceadores organizaron una operación para localizar el barco y recuperar todo lo posible antes de que el agua salada destruyera definitivamente las motos. Cuando empezaron a salir del fondo marino, las imágenes eran desoladoras.
Las motos estaban cubiertas de barro, arena y salitre, una mezcla capaz de arruinar motores, carburadores, rodamientos y cualquier componente metálico en cuestión de horas. Entonces comenzó otra competición; los mecánicos desmontaron completamente las motos, limpiaron pieza por pieza y trabajaron prácticamente sin descanso intentando eliminar cualquier resto de sal antes de volver a montar los motores.
La versión más conocida de la historieta asegura que Joey Dunlop ganó tres carreras con las mismas motos que habían permanecido en el fondo del mar. Sin embargo, la documentación posterior introduce algunos matices.
Diversas fuentes especializadas sostienen que las cinco motos recuperadas pertenecían tanto a Joey como a Brian Reid y que Honda consiguió enviar parte del material oficial por otra vía. Es decir, el naufragio comprometió seriamente toda la participación del equipo, aunque no está completamente acreditado que todas las victorias llegaran sobre motocicletas recién rescatadas del agua.
Lo que nadie discute es que, durante varios días, nadie sabía si podrían siquiera tomar la salida… Así nació definitivamente el Rey de la Montaña; lejos de venirse abajo, Joey Dunlop respondió como solo hacen los grandes. Días después ganó la Formula One TT, estableciendo además un nuevo récord de vuelta para la categoría. Después conquistó la Junior TT, beneficiándose del infortunio de Brian Reid, que se quedó sin combustible cuando parecía tener la victoria asegurada. Y cerró la semana imponiéndose también en la Senior TT.
El primero de los tres hat-tricks que conseguiría en la Isla de Man y un paso más hacia las 26 victorias que acabarían convirtiéndole en el piloto más exitoso de la historia del Tourist Trophy durante muchos años.
Imágenes | KTM, Ducati
En Motorpasión Moto | MotoGP castiga duramente a Marco Bezzecchi por su doble bofetón: "Es un apto corrupto que daña la imagen del deporte"
Ver 0 comentarios