Lo sabemos de sobra los que montamos en ellas: en las motos deportivas, cada kilo cuenta. Lo que pasa es que el peso no solo ayuda a mejorar la aceleración, también puede facilitar los cambios de dirección y hacer que la moto resulte más ágil en circuito.
Pues Honda lleva tiempo trabajando en distintas soluciones de ingeniería y ahora ha registrado una patente en Europa que propone una forma diferente de construir los cilindros de un motor
Más metal donde hace falta y menos donde sobra
La solicitud de patente ha sido publicada el pasado 7 de octubre, y describe algo único: cilindros cuyas paredes exteriores no tienen el mismo grosor en toda su altura.
Aunque pueda parecer algo insignificante, es todo lo contrario, y la idea es mucho más sencilla sobre el papel: utilizar menos material en las zonas que no necesitan tanta resistencia y mantener más espesor allí donde las temperaturas y las exigencias mecánicas son mayores.
Porque hasta la fecha de hoy, el planteamiento convencional de todas las marcas es utilizar paredes con une xterior constante. Pues los nipones proponen sustituir esa uniformidad por un perfil curvado, más fino en determinadas áreas y más grueso en otras. Vamos, que el motor pierde peso pero sin debilitar las zonas más delicadas.
Se podría resumir así: más metal donde hace falta y menos donde sobra: la clave está en la distribución del calor, porque la zona que rodea la cámara de combustión soporta temperaturas especialmente elevadas, tanto por la explosión de la mezcla como por los gases calientes que salen hacia el escape. De esta manera, Honda plantea conservar un mayor espesor en esas áreas pero al mismo tiempo propone reducirlo en otras partes del cilindro.
¿Cómo hacer la transición entre ambas zonas? Pues en lugar de crear escalones en la superficie exterior, que podrían generar puntos débiles, propone una curva continua entre las partes más gruesas y las más delgadas.
El interior del cilindro no cambiaría con esta propuesta: las paredes internas y los conductos de refrigeración mantendrían un grosor constante, de modo que la innovación se concentra en la forma exterior de la pieza.
No es oro todo lo que reluce... Hay un inconveniente: fabricar cilindros con espesores variables puede resultar más complejo que producir piezas con un grosor uniforme. Honda tendría que comprobar si las ventajas compensan ese coste adicional y cómo integrar el proceso en sus líneas de producción.
Imágenes | Honda
En Motorpasión Moto | Marc Márquez cree que "con el formato actual ya bastaba". Pecco Bagnaia le responde: "En la comisión de seguridad solo estuvimos cuatro y lo entendimos"
Ver 0 comentarios