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Prueba Triumph Bonneville 2008 (2)

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El segundo día me esperaba una ruta por la carretera de la costa que une Alicante con Valencia hasta Gandia, a ver a mi gente del Scooter Club Alicante que estaban de fin de semana en el albergue de Serra d'Ador. Había quedado con Nacho Marvá en que nos encontraríamos por la carretera de camino hacia allí, porque el iba en su Lambretta mientras que yo rodaba a lomos de la poderosa Bonnie, un par de clásicos en la carretera.

La ruta es una nacional de las antiguas, que pasa por todos los pueblos de la costa, y que te lleva a algunos de los puertos de montaña más míticos de la provincia, como es el Puerto de Benissa y los túneles del Mascarát. En este ambiente, la Bonnie adelanta sin ningún problema a los coches mas lentos en cuanto le insinúas con el puño que quieres correr mas, los frenos se comportan de manera perfecta en frenadas largas, en las que en algún momento te das cuenta de que te has pasado de frenada porque te quedas casi parado a unos cuantos metros antes del punto que tenias estimado. Las suspensiones, que no son regulables más que la trasera en precarga del muelle, pero no protestan en ningún momento cuando intentas rectificar una trazada y siempre mantienen las ruedas en contacto con el suelo.

La anécdota de esta salida es que entre pitos y flautas cuando me di cuenta Nacho y su Lambretta me llevaba casi 50 Km de ventaja, con lo que me tuve que poner las pilas un poco para no llegar demasiado tarde ni demasiado separado de una moto de casi 40 años. Los dos mejores tipos de carreteras para la Boneville son las carreteras nacionales con curvas amplias y las autovías, aunque en estas últimas la falta de protección frente al viento puede acabar pasándote factura si intentas rodar a ritmos "alegres".

El domingo decidí meter la moto en un terreno un poco mas comprometido, una carretera de curvas ratoneras que me conozco bastante bien y por la que casi no pasa nadie, porque ahora es la vía de servicio de la autovía que va hasta Alcoy. En esta carretera las motos muy potentes no tienen nada que hacer contra una moto ágil o con una moto bien llevada. Por desgracia la Boneville empezó a protestar en la primera curva ya que no es el territorio para el que esta pensada. Las frenadas súbitas para entrar en una curva cerrada no le gustan, y las suspensiones empiezan a descolocarte, con lo que empiezas a acumular errores y a rodar mucho mas lento de lo que quieres. La Bonnie es una moto larga, y relativamente pesada para este tipo de carreteras por lo que en un par de curvas ya te ha dicho a las claras que bajes el ritmo.

Después de este tramo me metí en la autovía adyacente y ahí me volvió a dar todas sus bondades de gran rutera. Hasta que me enganché tras una GSXR que rozaba la velocidad de multa y cárcel para ver que tal. Y de nuevo la Bonnie sacó a relucir su carácter para avisarme de que ese tipo de carreritas no le gustan, porque la Suzuki salió por un desvío de la autovía sin inmutarse ni casi frenar, mientras que la Triumph me obligó a bajar una marcha, frenar y situarla bien en la trazada, y a pesar de todo todavía se retorció un poco en protesta.

Mientras estaba aparcada la moto en casa de mis amigos Pascual y Silvia en Yecla, pude volver a comprobar lo excelente moto de exposición que es, porque a los 10 minutos de estar allí ya habían dos personas mirándola, y mientras estábamos comentando las bondades de la moto, un aficionado a las Triumph paró en medio de la calle el coche y se bajó para felicitarme por la compra que había hecho, porque él ya iba por la segunda Boneville después de haberle hecho a la primera mas kilómetros que el baúl de la Piquer.

En esta salida de sábado y domingo, por recorridos secundarios y de nacional con poca autovía o autopista el consumo se fue a algo más de los 6 litros, pero todavía permitían hacer 170 o 180 km por tanque. He de aclarar que los llenos los he estado haciendo durante toda la prueba en cuanto se encendía el testigo de la reserva, porque al no llevar un aforador con aguja no sabes nunca cuanta gasolina te queda exactamente. Esto no seria importante si fuera la moto que usas a diario y que tienes controlada, pero siendo una moto prestada no me apetecía quedarme tirado por ahí.

Después de este ajetreado fin de semana, quedaba la prueba mas dura, la de ir todos los días al trabajo mezclándome con el tráfico de la ciudad.

Web oficial | Triumph Bonneville 2008 En Moto22 | Prueba Triumph Bonneville 2008 (1)

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