
A finales del año pasado mis compañeros del Scooter Club asistieron a una reunión de motos clásicas en la que acabaron visitando el museo de vehículos históricos de Guadalest. Un museo que si pasas alguna vez por la provincia de Alicante tienes que visitar si o si. Lo mejor fue cuando me enseñaron las fotos de una moto que les había llamado mucho la atención y que desconocían siquiera que hubiese existido. Cosas que tiene lo de vivir centrado en un tipo de motos sin mirar nada más. El modelo en cuestión era una Honda CBX 1000 seis cilindros, toda una joya de la ingeniería japonesa de los años setenta/ochenta.
Llegado este punto además de hablar de la moto vamos a ha hablar de Shoichiro Irimajiri, que es el ingeniero detrás del diseño de una moto como la Honda CBX 1000 seis cilindros. La moto se fabricó desde 1978 hasta 1982, y en esos años se vendieron cerca de 40.000 unidades. Las prestaciones eran las de una auténtica Superbike de la época, porque con su motor de seis cilindros en línea era capaz de llegar a los 100 CV a 9.000 rpm. Y todo con una tecnología clásica, seis carburadores Keihin VB28mm, culata DOHC con 24 válvulas y una caja de cambios de cinco velocidades.
¿Pero qué lleva a un ingeniero y a una fábrica a poner en la carretera un “monstruo” de este calibre? Vamos a verlo con un poco más de detalle a continuación.












