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Buell Lightning XB12STT, la prueba (2/4)

Buell Lightning XB12STT, la prueba (2/4)
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Una vez subido encima de la Buell Lightning XB12STT me doy cuenta que es muy, pero que muy pequeña. Normalmente, las motos te dan la sensación de estar sentado sobre la rueda delantera (deportivas), entre ellas (turísticas) o sobre la rueda trasera (custom). Es la primera vez que me sentía a la vez situado encima de las dos ruedas.

Es más bien bajita, pues el asiento lo tiene a menos de 800mm del suelo, por lo que se llega con facilidad. El problema en parado es la ubicación de los estribos, pues es bastante sencillo golpearse los tobillos con ellos, más moviendo la moto en parado.

Buell Lightning XB12STT

El contacto se encuentra en un lugar un poco extraño, al lado del intermitente izquierdo, en el lateral del frontal. No dejaría de ser una mera curiosidad si no es porque cada vez que paraba la moto, mi cerebro entraba en conflicto. Cada uno tiene sus manías, pero yo nunca paro el motor usando el cortacorrientes, sino que giro la llave hasta la posición de off. Aparcando la moto en la calle y por precaución, dejo la primera velocidad metida siempre, por lo que paro la moto con el embrague accionado.

En esta moto, al tener la llave en el lado izquierdo, me obligaba o bien a poner punto muerto y parar la moto con la llave para luego volver a insertar la marcha; o bien a pararla con el cortacorrientes para no soltar el embrague. Al final es acostumbrarse, pero uno ya está mayor y le cuesta deshacerse de sus vicios.

Damos al contacto y los dos perolos de algo más de 600cc cobran vida de una forma un poco perezosa. La moto, en parado vibra. Pero mucho-mucho, y se escuchan perfectamente las pistonadas. Encima de ella, notas las pulsaciones del motor debajo del asiento, e impresiona mucho. No quiero ni pensar lo que le pasaría a las joyas de la corona si uno de los pistones decidiese salir a saludarme.

Buell Lightning XB12STT

Meto primera y noto que el cambio es duro. Todas las marchas entran de forma correcta, pero el cambio es lento y de accionamiento pétreo. El tacto del embrague se siente un poco duro. Ya me he dado cuenta que es una seña de identidad entre los embragues de H&D y Buell, aunque en ciudad no llega a cansar excesivamente

En este ambiente de calles y giros en escuadra, la moto se desliza entre el tráfico. A partir de 2.000 revoluciones, el motor vibra lo mismo que otro bicilíndrico (bueno, puede que un poco más), y permite rodar cómodo. Girar en una intersección es muy divertido, porque la moto lo hace en cuanto se lo insinúas. Es muy rápida de reacciones y se maneja muy fácil con los brazos. Esquivar un bache sólo requiere un golpe de manillar para que la moto culebree a un lado u otro del obstáculo.

Buell Lightning XB12STT

En cuanto llevaba unos pocos kilómetros, escuche al electro-ventilador que me saludaba, y comencé a notar un poco de calor en la pierna derecha. La proximidad de los colectores y el escape bajo el motor hace que se acumule temperatura cuando estás parado, y aunque el motor se mantiene fresco gracias a su refrigeración por aceite y aire forzado, todo el calor disipado lo notas. No llega a ser sofocante, pero quizás en días de mucho calor no sea muy cómodo circular con ella en medio de un atasco.

Justo cuando me disponía a salir a carretera, coincidí en un semáforo con otro usuario a lomos de una Buell Ulysses XB12X. Nos saludamos con un pequeño golpe de cabeza y estoy seguro de que los dos nos preguntamos lo mismo: mira que somos pocos y vamos a coincidir dos raros especímenes por aquí.

Nada de semáforos, sólo una carretera serpenteante por la costa de Asturias. Veremos si me hace recordar mi añorada KTM 990 SuperDuke.

Continuará...

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