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San Valentín en moto: nueve historias de amor en vídeo y dos situaciones MUY desesperadas
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San Valentín en moto: nueve historias de amor en vídeo y dos situaciones MUY desesperadas

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Como cantaría John Paul Young, 'Love is in the air' y hoy, 14 de febrero, más que nunca porque se celebra San Valentín, el día que se ha convertido en el más importante del año para los enamorados (por lo menos comercialmente hablando).

En Motorpasión Moto hemos querido hacer un guiño-guiño, codazo-codazo a este tema buscando en la red vídeos relacionados con el amor y la moto. Hemos hecho una pequeña selección de los más curiosos, los más emocionantes o los que no podían faltar. Coge un pañuelo si eres de esos a los que les brilla el ojo fácilmente con este tipo de historias.

No puede faltar la pedida de mano motera de toda la vida

Las pedidas de mano a la antigua usanza son de los vídeos que más hemos podido encontrar. Son cientos los que aprovechan para llevar a su chico o a su chica a un lugar apartado con la moto, llamar a sus compañeros de ruta y hacer que el día en que hincas rodilla sea especial.

El ritual es sencillo: quedas con tus amigos, esperas a que todos formen un círculo a tu alrededor y al ritmo del corte de inyección y el olor a gasolina quemada aprovechas para declararte y a esperar si te dice el "sí, quiero".

El momento perfecto: un accidente en carrera para declararte

Hay quien prefiere pegarle un susto de casi muerte a sus novias y simular que les ha pasado algo grave durante una carrera de motocross. Las caras de las chicas no tienen desperdicio y obviamente pasan de la ansiedad a la alegría en menos que canta un gallo.

No sabemos si hacer que a tu novia se le pare el corazón antes de tiempo es la mejor forma de pedirle la mano. Parece que en los dos vídeos les funcionó, pero se la jugaron mucho.

"Estoy detenido, pero ¿quieres casarte conmigo?"

Si la historia de los accidentes te ha parecido excesiva, espera a ver la que monta este motero, que simula que le detiene la policía de Manila al llevar un cuchillo casi tan largo como el de John Rambo.

La novia, que va tan tranquila con una amiga en un taxi, se encuentra la broma y como es lógico, empieza a agobiarse ante la situación. Menos mal que la pandilla de riders aparece para que el bromista haga la jugada maestra y le pida a la mujer, a punto del desmayo, que se case con ella. Desde luego fue valiente con la puesta en escena.

Las peleas también valen para declararse

No sabemos por qué, pero hemos encontrado multitud de vídeos en los que colocan la rodilla en el suelo, que suelen ser ellos, prefieren poner de los nervios a las novias haciéndoselo pasar mal antes de pedirles la mano. Aquí tenemos el ejemplo con dos vídeos.

En ambas grabaciones se lo montan para cabrear a dos bandas de moteros (guiño-guiño, codazo-codazo) para que les metan el miedo en el cuerpo mientras las parejas van en coche. Si quieren un momento para recordar, desde luego el temor a ser despiezados por un grupo de malotes sobre dos ruedas es una buena forma. La historia les funcionó también a estos dos chicos, pero ¿por qué tanto sufrimiento?

Entre acrobacias e invertidos anda el amor

También la adrenalina tuvo parte de la culpa en esta pedida, pero no con tanta mala baba como hemos visto en las anteriores. ¿Por qué no llamar a un stunt y jugarse un poco la vida mientras su novia le graba? Sin duda, es una forma de distraer a una pareja para que no se espere que segundos después le van a pedir matrimonio.

Está claro que a la chica del vídeo le gustan las motos. Se ve cómo se le forma la sonrisa cuando el stunt quema rueda y se multiplica cuando ve aparecer a su novio con una chaqueta y con un anillo. Finalmente ¡dijo sí!

Cuando eliges la opción b y te quedas con la moto

Hay quien tiene tanto amor a sus motos que directamente pasa de humanos y va directo al turrón. Es el caso de estos dos vídeos en el que los moteros tienen claras sus prioridades: su amor son las máquinas de dos ruedas.

Unos se lo montan de lujo en una cena romántica regalando a sus Dulcineas con tacos una cadena como si fuese un colgante y otros le compran directamente flores y un anillo para decir el "sí, ruedo". Que les digan a ellos que el amor tiene límites.

Cuando la mecanofilia te llama a la puerta

Hay quien pasa del sí quiero a digamos... querer ser algo más liberal y pasarse al siguiente plano: el sexo con las motos. Ya advertimos que las imágenes son un tanto pasionales y subiditas de tono, pero es que eso es la mecanofilia, la excitación con las máquinas.

Una de las historias habla de Kevin Chapman, un británico al que detuvieron en su día en un momento muy cariñoso y en plena calle con su Suzuki.

La otra anécdota que rescatamos de nuestros archivos es la de un chino que fue pillado completamente desnudo y montándoselo con el asiento trasero de su scooter en un garaje. La humanidad nunca dejará de sorprendernos y lo que se puede hacer por amor, entre comillas, tampoco.

En Motorpasión Moto | Sí, se puede adelantar por la derecha con la moto, pero solo en contadas excepciones

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