Euro Lambreta Jamboree 2010, inundamos Gijón con Scooter clásicas

Euro Lambreta Jamboree 2010, inundamos Gijón con Scooter clásicas
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En un principio este articulo debería ser la crónica de una de las mayores concentraciones de Scooter clásicos celebradas este año en Europa. Y más o menos así fue, aunque por desgracia la meteorología no nos acompañó con lo que el Euro Lambretta Jamboree de 2010 fue más un ejercicio de organización y esfuerzo colectivo que una concentración en su forma habitual. Voy a intentar hacer un relato cronológico para que podáis entender lo que significó esta concentración de Lambrettas, aunque os advierto que no voy a hablar mucho sobre motos.

Toda esta locura empezó hace unos años, cuando Félix A. Dominguez convenció a unos cuantos de que realmente se podía organizar una de estas concentraciones europeas en nuestro país. El siguiente paso fue que estos “conversos” tras repartirse el trabajo organizativo fueron a su vez convenciendo a más y más gente para que colaborásemos en la organización de tan magno evento. Tras una cantidad ingente de trabajo acabó cuajando en que el pasado día 8 de junio el grupo que había conseguido reunir Nacho Marvá, el “converso” encargado del reclutamiento en Alicante, salíamos con dirección hacia Gijón con nuestras motos cargadas en una furgoneta, junto con muchas ilusiones y ganas de ayudar.

La previsión meteorológica no era la mejor para la cornisa cantábrica, pero en todos los sitios que visitamos nos decían que para el sábado (el día grande de la concentración con una ruta que preveía casi 1000 Lambrettas en la carretera) nos daría una tregua. He de decir que desde Alicante a Gijón hay unos 950 km, lo que a ritmo de furgoneta cargada hasta los topes significan un montón de horas. Por suerte todos los que íbamos podíamos conducir, con lo que establecimos unos turnos para relevarnos hasta completar el recorrido. En un alarde de originalidad, nos empezó a llover a la altura de Albacete, y el chaparrón nos acompañó durante todo el viaje.

Euro Lambretta Jamboree Gijón 2010

En Gijón, estábamos alojados en el Camping de Deva, punto de encuentro y base de operaciones de todo el Euro Lambretta Jamboree. Allí nos repartimos las tareas y empezamos a recibir a los participantes bajo una insistente lluvia, que los lugareños nos decían que era normal por las fechas. A mi me tocó estar en la puerta, en el primer punto de control, dónde nos encargábamos de que todos aquellos que accedían al camping se identificaran como participantes y de allí pasaran hacia la recepción, dónde se formalizaba la inscripción y se les daba la bienvenida al evento.

No recuerdo en que momento nos dimos cuenta de que lo de la lluvia no era cosa de un rato. La tormenta descargaba con una intensidad increíble para los que somos del sur, y nos dejaba calados hasta los huesos a los que solo habíamos incluido un chubasquero en el equipaje. La suerte es que la globalización nos permite ir de compras a una tienda conocida aunque te encuentres en la otra punta del país. Así mis compañeros me consiguieron unas botas de agua y un chubasquero en condiciones que me permitieron mantener algunas partes de mi cuerpo en seco.

Euro Lambretta Jamboree Gijón 2010
El jueves se esperaba que llegase un ferry a Santander con el grueso de los participantes del Club Lambretta de Gran Bretaña, con lo que la organización nos pusimos en marcha a primera hora de ese día. A partir de las 12 del medio día el goteo de asistentes fue creciendo, hasta que a media tarde teníamos el parking habilitado completamente lleno de Lambrettas procedentes de Gran Bretaña, España, Francia, Italia, incluso llegó algún participante desde la lejana Polonia. Pero a los más exóticos que le dimos entrada fue al grupo de tres personas que venían de USA. Creo que en la vida había repetido tantas veces la cantinela de bienvenida a España y el chiste de que el sol lo habíamos “gastado” el miércoles y no volvería hasta el lunes. En algún momento me sentí como en el día de la marmota, ya que los integrantes del equipo de la entrada registramos más de 500 participantes en un solo día.

Poco a poco el camping iba tomando color lambretero, a pesar de que la lluvia seguía arreciando. Los participantes de Centroeuropa llegaban muy preparados, con equipo de agua y Lambrettas a prueba de bombas. Pero la imagen de recibir a gente que lleva rodando varios días y en los últimos 200 km les ha caído agua como para llenar un embalse es algo que te queda grabado muy profundo. Porque esa gente siente muy profundo en su corazón la moto. Además la inmensa mayoría se encargaban de subirnos la moral a los que allí estábamos trabajando, porque evidentemente la climatología no entraba dentro de lo que podíamos controlar desde la organización.

Ya el viernes por la tarde el grupo de alicantinos y alicantinas nos preparamos para la ruta del día siguiente. Solo teníamos que ir a repostar a una gasolinera distante menos de 3 kilómetros del camping. Pertrechados con todo el equipo de agua que teníamos disponible nos lanzamos a la carretera. En todos los kilómetros que he recorrido en mi vida sobre una moto jamás lo había pasado tan mal. La cantidad de agua que caía, los enormes charcos y regueros que cruzaban la carretera convertían esos pocos kilómetros en una locura sobre ruedas. Para acabar de arreglarlo, mi casco decidió empañarse debido a que circulábamos a muy poca velocidad, la solución no fue abrir la visera, ya que lo siguiente que se puso impracticable fueron mis gafas. En definitiva, fueron los peores kilómetros y los más peligrosos que he recorrido en la vida. Por suerte todos fuimos, repostamos y volvimos sanos y salvos a la base.

Para la ruta del día siguiente, y viendo que la previsión de buen tiempo no era más que un espejismo tomé la decisión de no salir en la ruta con la Lambretta que Nacho me había prestado. Mi labor sería ir con la furgoneta de coche escoba y así ayudar en lugar de entorpecer el desarrollo de la ruta. Sinceramente mi idea de pasarlo bien sobre la moto no incluye el submarinismo ni jugarme el bigote en todas y cada una de las curvas de la carretera.

Euro Lambretta Jamboree Gijón 2010

Ya el sábado por la mañana, con la inscripción rondando el noventa y tantos por ciento (es increíble, pero la gente seguía llegando a la puerta del camping para completar la inscripción) los organizadores se dieron cuenta de que a la ruta no iban a asistir más de 200 personas. Con todo, nos pusimos en camino hacia la Universidad Laboral de Gijón, dónde nos esperaba la Sra. alcaldesa de Gijón, un grupo de gaiteros y muchos curiosos que querían ver como es esto de una reunión de Lambrettas de toda Europa. De ahí, y tras los pertinentes discursos y la entrega del premio al ganador del concurso de elegancia nos pusimos en ruta dirección a Villaviciosa. Los valientes que rodaban bajo la lluvia cubrieron los veintipocos kilómetros sin más problemas que algún cable de embrague roto y un par de motos paradas. Tras el almuerzo típico que nos ofrecieron en el mercado de Villaviciosa nos volvimos a poner en ruta de vuelta hacia Gijón. La intensidad de la lluvia nos impidió apreciar el excepcional paisaje del norte de nuestro país, pero afirmó la valentía de los que rodaban por delante de nosotros.

En la vuelta solo hubo que destacar la avería que sufrió un Scooter BSA pilotado por un señor de pelo blanco que rescaté y acompañé hasta el camping. No os puedo contar mucho más sobre él, ya que no hablaba nada más que alemán y su idioma natal, con lo que nuestra comunicación era prácticamente imposible. Ya de vuelta en el camping nos relajamos para asistir a la cena de gala que clausuraba el evento. Cena que tras todo un fin de semana bajo el agua nos supo a auténtica gloria, con sus fabes, carnes y arroz con leche en cantidades “industriales”.

Euro Lambretta Jamboree Gijón 2010

El balance final del evento ha sido muy positivo, a pesar de la lluvia tan persistente que se apuntó sin ser invitada. Los que hemos trabajado, lo hemos hecho con una sonrisa en la cara a pesar del tiempo, del cansancio y de las muchas horas que llevábamos allí al pié del cañón. Es indudable que nos habría gustado que todo se hubiese desarrollado con buen tiempo, pero como dijo Félix A. Dominguez en la cena de gala del sábado “Always look on the bright side of life” (mira siempre el lado positivo de la vida) y si con estas condiciones hemos sido capaces de llevar adelante semejante tinglado, con buen tiempo podemos hacer un Euro Lambretta Jamboree de primera división. ¿Será en 2016 y en Benidorm?

Nota: Las fotos que ilustran este articulo son un compendio de las que realizaron los demás compañeros, y algunas pocas mías. No es fácil hacer fotos interesantes mientras estás pendiente de alojar a cientos de personas bajo una incesante lluvia. Gracias a Nacho, Diego, Jordi, Romina, Adrián y Pitu por aguantarme toda una semana bajo la lluvia, de un humor de perros y seguir hablándome a la vuelta. Yo también os quiero.

En Moto22 | Eurolambretta Jamboree 2010 en Gijón

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