Recorrer el Stelvio en verano siempre ha tenido algo de peregrinación para cualquier motorista. Da igual que vengas de España, Alemania o Austria: tarde o temprano acabas subiendo alguno de los grandes puertos de los Alpes italianos. El problema es que esos mismos paisajes que atraen a miles de aficionados también han terminado por convertirse en un quebradero de cabeza para quienes viven allí.
El Tirol del Sur ha decidido poner coto a esa situación. Desde este fin de semana ya no podrán celebrarse rutas organizadas de motos y coches en carreteras situadas dentro de espacios protegidos o por encima de los 1.600 metros de altitud. La medida no impide circular en moto, pero sí cambia bastante las reglas para clubes, empresas de mototurismo y concentraciones.
El problema no es la moto. Es cuándo un grupo deja de ser un grupo de amigos
Si uno lee la norma deprisa puede pensar que no hay demasiado debate. Cada motorista puede seguir recorriendo el Stelvio, el Gardena, el Pordoi o cualquier otro puerto alpino exactamente igual que hasta ahora.
Donde aparecen las dudas es en el momento en que varias motos hacen el mismo recorrido. El texto habla de "una estructura organizativa reconocible", una expresión que deja bastante espacio para la interpretación. ¿Qué significa exactamente? Ahí es donde empiezan las preguntas.
Porque una excursión comercial con un guía delante parece fácil de identificar. También una concentración convocada por un club o un evento con vehículos rotulados. Pero la situación se vuelve mucho menos evidente cuando hablamos de ocho o diez amigos que han quedado para hacer una ruta el domingo.
La administración sostiene que se valorarán indicios como la presencia de un responsable, distintivos comunes, un guía o cualquier elemento que evidencie una actividad organizada. El problema es que la norma no fija un número mínimo de participantes ni explica dónde termina una salida informal y dónde empieza un evento sujeto a prohibición, y esa incertidumbre es precisamente la que más preocupa al sector.
El ruido pesa casi tanto como el tráfico
Las autoridades insisten en que la decisión no nace de una campaña contra las motocicletas. Su argumento mezcla varias cuestiones que llevan años sobre la mesa. La primera es la protección ambiental de espacios especialmente sensibles, muchos de ellos dentro del entorno de los Dolomitas, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La segunda tiene nombre propio: el ruido.
Cada verano miles de motos atraviesan estos puertos durante los fines de semana y las quejas vecinales llevan años acumulándose. A eso se suma una imagen que cualquiera que haya subido al Stelvio en agosto conoce perfectamente: caravanas de coches, motos, autocaravanas, ciclistas y autobuses turísticos compartiendo una carretera que hace tiempo dejó de estar preparada para semejante volumen de tráfico.
La provincia considera que limitar las actividades organizadas ayudará a reducir esa presión sin cerrar completamente estas carreteras al turismo motero.
Los Alpes llevan tiempo enviando el mismo mensaje
Lo ocurrido en Italia tampoco es un caso aislado. Austria lleva varias temporadas restringiendo la circulación de determinadas motocicletas especialmente ruidosas en algunas carreteras del Tirol. Otros puertos alpinos aplican cierres temporales, controles específicos durante el verano o estudian nuevas limitaciones para contener la masificación.
Todo apunta a que esa será la dirección durante los próximos años, porque el debate ya no gira únicamente alrededor del ruido de los escapes. También entran en juego la saturación turística, la protección de espacios naturales y la convivencia con quienes viven allí todo el año.
La incógnita ahora es otra: cómo distinguir una ruta organizada de un simple grupo de amigos sin dejar esa decisión únicamente en manos de quien realiza el control. Ahí está el punto más controvertido de una norma que, aunque no prohíbe las motos, sí cambia la forma de entender el mototurismo en algunos de los puertos más famosos de Europa.
Imágenes | Motorpasión Moto
En Motorpasión Moto | Marc Márquez enfrenta sus fantasmas: "Mentalmente no estoy preparado para ver el documental de Rafa Nadal"
Ver 0 comentarios