Hay multas que cualquier motorista tiene más o menos presentes: excesos de velocidad, adelantamientos peligrosos, escap es no homologados o incluso circular por caminos donde no está permitido… Luego están las que parecen imposibles de creer la primera vez que las lees: las de 300.000 euros.
Porque sí, una simple ruta en moto puede acabar derivando en sanciones que rozan los 300.000 euros.
El problema no eran las motos. Era dónde estaban circulando
Eso es precisamente lo que ha destapado el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil en Fuerteventura, donde varias empresas dedicadas al turismo de aventura han sido denunciadas por organizar excursiones en moto por espacios naturales protegidos sin las autorizaciones necesarias.
Y aquí llega el primer matiz importante: no estamos hablando de un grupo de amigos saliendo a rodar un fin de semana ni tampoco de motoristas que se hayan perdido accidentalmente por una pista equivocada. La investigación apunta a empresas que comercializaban paquetes turísticos completos dirigidos a clientes que viajaban expresamente para participar en estas rutas.
Fuerteventura es uno de los destinos más atractivos de Europa para la práctica del off-road. El clima, los paisajes volcánicos y las enormes extensiones de terreno convierten la isla en un auténtico paraíso para muchos aficionados pero también es uno de los territorios con mayor protección ambiental.
Según explica la Guardia Civil, algunas de las excursiones investigadas atravesaban espacios catalogados como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zonas Especiales de Conservación (ZEC), áreas sometidas a restricciones específicas precisamente para proteger especies sensibles y ecosistemas especialmente vulnerables. Ahí está el detalle de por qué una multa se puede ir a los 300.000 euros.
La situación se agravaba todavía más porque algunas de estas actividades coincidían con periodos de reproducción de aves protegidas, una época en la que las limitaciones son todavía mayores.
Tras recibir diversas informaciones, el SEPRONA puso en marcha varios dispositivos de vigilancia en distintos puntos de la isla. Las inspecciones permitieron identificar tanto a conductores participantes como a responsables de las empresas organizadoras.
Y fue entonces cuando apareció la parte más delicada del asunto: la cifra que asusta no son los 6.000 euros. Muchos motoristas habrán leído alguna vez que circular por determinados espacios protegidos puede acarrear sanciones de varios miles de euros. De hecho, las posibles infracciones relacionadas con la protección medioambiental contempladas en la normativa canaria pueden moverse entre los 600 y los 6.000 euros.
La investigación también reveló que las empresas presuntamente carecían de las autorizaciones y documentación obligatorias para desarrollar actividades de ocio y turismo activo en Canarias, y es precisamente la legislación turística la que introduce sanciones muchísimo más elevadas.
En los casos considerados más graves, las multas contempladas por la Ley de Ordenación del Turismo de Canarias pueden alcanzar los 300.000 euros. Bueno, no significa que todas las denuncias vayan a terminar con sanciones de esa cuantía. Ni mucho menos.
Será la administración competente la que determine finalmente la gravedad de cada caso y el importe correspondiente. Pero el simple hecho de que la normativa contemple esas cantidades da una idea de la dimensión que puede alcanzar el problema.
Imágenes | Guardia Civil
En Motorpasión Moto | Los motoristas de la Guardia Civil se plantan: denuncian que les obligan a salir en moto incluso cuando preferirían patrullar en coche
Ver 0 comentarios