Sale volando de su Yamaha por pisar una piedra en mitad del carril. Este motero ha salvado la vida de milagro, y su vídeo es pura polémica

Un motorista cae al pisar una piedra en plena curva, evidenciando lo imprevisible que puede ser la carretera

Portada
2 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
john-fernandez

John Fernández

Rodar en moto supone asumir riesgos que, en cualquier otro vehículo en carretera, jamás tendrías. Porque, ¿quién pensaría, al volante de un coche, que una piedra relativamente no muy grande, te acabaría dejando arrastrado por los suelos? Nadie. Pero en moto, cambia la película.

El mejor ejemplo posible de la vulnerabilidad a la que nos enfrentamos los motoristas, y sobre todo, los riesgos que podemos anticipar, es este vídeo que está corriendo como la pólvora por las redes sociales. Y de él podemos sacar unas cuantas lecciones.

Una carretera perfecta, un pequeño error y el recordatorio de lo frágil que es rodar en moto

En el vídeo podemos observar cómo la carretera es prácticamente idílica para todo motero: curvas en lo que parece un tramo de montaña rodeado de árboles… Qué más queremos. Este motorista va trazando con su impoluta Yamaha TZR1000 (preciosa, por cierto), invadiendo carril contrario momentáneamente y de repente, cayendo al suelo antes incluso de inclinar la moto hacia la curva de derechas.

Antes de continuar, mencionar que, tras la caída, el hombre, afortunadamente, parece encontrarse en buen estado por sus publicaciones recientes en redes sociales. La moto, sin embargo, siniestro total.

¿Qué ha pasado, entonces? Que ha pisado una piedra, literalmente. Aunque en el vídeo parece difícil de apreciar, pasa por encima de una piedra con la TZR1000, lo que acaba desestabilizándole y provocándole caer al suelo en un tremendo golpetazo contra el asfalto con el consiguiente arrastrón.

Visiblemente dolido, se levanta del suelo mientras aparece otra moto a la que le indica “cuidado, cuidado, cuidado”. La moto, por otras publicaciones, ha quedado hecha un cuadro. Y entonces, es cuando podemos aprender varias lecciones.

Aprender de los errores de otros, viéndolos con perspectiva. Objetivamente, entrar en el carril contrario, aún con cierta visibilidad y anticipo, puede denotar dos cosas: o que se conoce la ruta demasiado bien y el exceso de confianza le ha salido caro (de no haber trazado por ahí, quizá se hubiese librado de la piedra) o que iba demasiado rápido para una zona desconocida.

En cualquiera de los dos casos, yendo a una velocidad adecuada a la vía, quizá se podría haber evitado esa piedra. Porque aquí llega otra lección: no solo hay que ir mirando siempre al frente, sino también al asfalto para, precisamente, librarnos de eventualidades como esta piedra, manchas de aceite o cualquier otra cosa.

Por otra parte, está la mala fe de la comunidad motera. Un rápido repaso por los comentarios deja bastante que desear: “La lástima es que no te hayas dado con el quitamiedos”, le dice uno. “Selección natural en acción”, le dice otro.

No haremos de abogado del diablo, pero en moto, que tire la primera piedra quien no haya tenido un susto; que la tire el que alguna vez no se ha visto superado y ha librado, o se ha caído; que la tire el que nunca ha abierto gas un poco antes de tiempo y luego ha mirado atrás, pensando, “podría haber acabado terriblemente mal”. Tampoco es cuestión de fustigar, sino de aprender. Y para eso, no hace falta martirizar. Esa es una lección en este mundillo.

En cualquier caso, solo podemos desear una pronta recuperación a este motero. Y darle las gracias exponiendo su caso en las redes sociales para que así, otros puedan aprender un poco más lo que significa montar en moto, y los riesgos que supone.

Imágenes | Captura

En Motorpasión Moto | Honda nos acaba de tirar un dardo al corazón. La moto con la que nuestros padres y abuelos empezaron a ser moteros ha revivido


Inicio