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Aprende fútbol: ya quisieras para ti la lealtad del motociclismo
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Aprende fútbol: ya quisieras para ti la lealtad del motociclismo

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La foto que tenéis más arriba pertenece a la carrera disputada en Glen Helen del AMA National Pro Over-50 Expert, o lo que es lo mismo, una carrera de veteranos con mucho nivel en los Estados Unidos. Allí el experimentado piloto Jon Ortner iba en cabeza para ganar su carrera cuando se encontró en plena trazada a otro piloto en apuros.

Sin pensárselo dos veces se bajó en marcha de su recién estrenada Yamaha YZ450F dejándola caer al suelo para ir a ayudar al piloto que había sufrido una caída y se encontraba inmovilizado sobre la arena por su propia moto. Ortner levantó la moto de su rival y le ayudó a salir del apuro, a continuación se volvió a subir a su Yamaha y continuó con la carrera. Pero detrás de ese gesto de solidaridad yo veo mucho más.

Lo que menos importancia tuvo es si ganó o si no, un detalle que desconozco. Lo más relevante de la historia es enfatizar que ya quisieran para ellos este tipo de lecciones de compañerismo y solidaridad, porque aunque en muchos casos hablemos con fervor sobre rivalidades épicas como la de Jorge Lorenzo y Valentino Rossi hace unos pocos años o la de Ricky Carmichael y Bubba Stewart, con maniobras peligrosas rodando al límite mientras se juegan la vida, siempre lo hacen desde el respeto.

Ya se que por aquí también hay muchos apasionados del fútbol así que lo quiero pediros que no os toméis a mal lo que estáis leyendo. Quizá haya sido porque nunca he sido especialmente hábil con un balón o porque siempre me han gustado más otros deportes, pero nunca le he visto el encanto al balompié.

Pero lo que más me llama la atención es que deportistas de élite que cobran una salvajada se permitan lindezas como fingir lesiones, encararse con un rival por un "simple" empujón, perder tiempo deliberadamente o insultar al árbitro. Ese tipo de acciones que son el pan de cada día en cualquier partido de primer nivel empobrecen el encanto que pueda tener un deporte donde un partidazo se considera a un marcador con más de tres tantos en 90 minutos.

La solidaridad motera es bien conocida y fácil de observar cuando nos saludamos al cruzarnos en carretera, nos preocupamos por un compañero parado en el arcén o intercambiamos opiniones con desconocidos en cualquier parada en ruta. Lo que me cuesta mucho es entender cómo la misma gente en ocasiones son padres de hijos que insultan a los árbitros adolescentes en un partido amateur.

¿Habéis estado alguna vez en un partido infantil? Allí todos los críos son balones de oro, son las estrellas del equipo, el entrenador no tiene ni idea y los árbitros se merecen el peor de los castigos. (Nótese un evidente recargo de ironía en esta frase)

Foto vía | Motocross Racing

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