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Prueba Triumph Street Triple (2)

Prueba Triumph Street Triple (2)
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La mañana siguiente, tempranito, tempranito me enfundé en la chaqueta de cuero y puse rumbo a uno de los míticos puertos de montaña de la provincia de Madrid. Tras un tramito por la A-6 me desvié en dirección a El Escorial y ya ahí, en la nacional pude apreciar lo bien que se comporta la moto en carreteras reviradas, en concreto en el tramo de carretera que sube desde el embalse de Valmayor hasta El Escorial, con buen asfalto pero algo de tráfico.

La moto se mete en curvas muy dócilmente, y solo tienes que preocuparte de que no entre en acción la hipervelocidad para no comerte al coche o el camión que llevas delante. Curvas redondas de radio constante solo requieren atacar el manillar con decisión para trazarlas sin mayor esfuerzo ni cansancio por la postura.

Después de las pertinentes fotos en El Escorial (fotos turísticas mas que nada) me metí en el puerto propiamente dicho, y os puedo asegurar que la moto siguió como si nada la trazada enlazada de las curvas. Por supuesto si quieres ir más rápido puedes exprimir el motor sin problemas que las suspensiones y los neumáticos están a la altura, pero no es necesario.

La suspensión delantera en algún momento acusa cierta blandeza cuando frenas en plan duro, pero en ningún momento hizo topes ni me dejó en mala posición. Probablemente la moto agradecería un conjunto regulable, pero con la Kayaba de origen es mas que suficiente, igual que detrás. Ambos trenes rondan los 120 mm de recorrido y el basculante trasero es una autentica joya del diseño, en fundición con múltiples refuerzos cumple su cometido sin rechistar.

Una vez coronado el puerto seguí por la CL-505 en dirección a Ávila, en plan turista, donde la Street se comporta correctamente, pero dado su escasa capacidad de carga se hace prácticamente imposible llevar algo encima que no sea un pañuelo y el móvil. El pasajero, si lo hay tiene que tener las manos apoyadas en el depósito o ir abrazado al depósito piloto, porque el asiento se acaba de una manera tan brusca que no hay espacio para poner nada donde sujetarse, y mucho menos enganchar una mochila o paquete.

Mañana os seguiré contando que tal va la moto en ciudad.

Web oficial | Triumph España En Moto 22 | Prueba Triumph Street Triple (1)

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