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Ben Spies o cómo creer en la mala suerte

Ben Spies o cómo creer en la mala suerte
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Últimamente, a raíz de su enésima lesión, he tenido que escuchar muchas veces sobre lo mal piloto que es Ben Spies. Comentarios como: “es que a un tío que no ha hecho nada en su vida no sé qué hacen dándole una MotoGP” se repiten, incluso en algún medio de comunicación, y yo vengo a romper una lanza a favor del piloto texano.

Por un lado, entiendo ciertas críticas. El ahora piloto de Ducati lleva dos temporadas, sin contar esta, bastante discretas o desastrosas, y que no dan lugar a pensar nada bueno a alguien que no haya seguido su trayectoria (sin querer ir yo de entendida, ojo). Muchas caídas y sus correspondientes lesiones han llevado hacia una imagen de Spies que se asemeja muy poco a su realidad hasta entonces.

Aunque ahora su última victoria sea en Assen, en 2011, el mismo año de su último podio, Ben Spies ha sido un piloto que ha destacado allá donde ha competido. Sus inicios fueron en el AMA Superbikes de Estados Unidos, en dónde consiguió tres títulos seguidos entre 2006 y 2009, algo inédito y que le hizo ganarse el cariño absoluto de sus compatriotas.

Podio Aseen 2011

No le faltaron novias para dar el salto al Mundial de Superbikes. Llegó allí de la mano de Yamaha y maravilló a todos con su estilo de pilotaje: codos hacia afuera, derrapadas increíbles y sin el miedo de novato. Siempre con su madre por el paddock, Ben se llevó el título, llamando a las puertas del sueño de todo piloto: el campeonato de MotoGP. Ahí empezaron los problemas.

El primer año de Spies en MotoGP fue en el equipo Tech3 de Yamaha. A pesar de que no hizo una temporada espectacular, con tan sólo dos podios, Spies acabó con un resultado bastante decente, sexto en la clasificación general y como 'rookie' del año, lo que le abrió las puertas al equipo oficial de Yamaha con la marcha de Valentino Rossi.

No hace mucho dijo Dennis Noyes que quizá a Spies le había pesado demasiado el compartir equipo con un campeón del mundo como Jorge Lorenzo, y quizá no le falten razones para pensarlo. La única victoria que consiguió Ben en 2011 fue en Assen, con Jorge fuera de carrera por un incidente con Marco Simoncelli.

Ese mismo año, para acallar todas las dudas que pudieran empezar a surgir, Spies cerró el año de manera sensacional en Valencia. Tuvo un mano a mano con Stoner que perdió en la misma línea de meta gracias al cohete en que había convertido Honda su moto en las rectas. Pocas veces recuerdo a un circuito español tan volcado con un piloto extranjero, Rossi aparte, como Cheste lo estuvo aquel día con el piloto de Yamaha. Maravilló a todos.

Ben Spies y Casey Stoner - Cheste 2011

Pero llegó el 2012 y con él las lesiones. Si el “run run” con los discretos resultados de Spies había comenzado a saltar la temporada anterior, ese año se acentuó. El texano pasaba más tiempo por el suelo que encima de la moto y sufrió varias lesiones, la más grave la fractura de clavícula que aún arrastra en el hombro derecho.

Estaba claro que Yamaha no iba a contar con él, entre la mala temporada y la vuelta de Rossi, así que Ducati, de la mano del equipo Pramac contó con él. Este año ha pasado más citas mundialistas en casa que en los circuitos. Su última carrera fue en Indianápolis, tras tres meses de inactividad por culpa de su hombro derecho.

Spies estaba contento, corría en casa, toda su familia estaba para arroparle y el equipo estaba de su lado, pero ni llegó a disputar la carrera. La mala suerte, que en el caso de este piloto de 29 años es imposible no creer en ella, hacía acto de presencia y le llevaba al suelo en los libres. Una dislocación de grado cinco en el hombro izquierdo le obligaba a pasar por el quirófano, operándose de los dos hombros, sin un tiempo aproximado de recuperación.

Dadas las circunstancias es imposible saber qué va a pasar en un futuro con Ben Spies. La mayoría de expertos hablan de una vuelta a Superbikes, en dónde público y equipos le recuerdan con gran cariño. Las puertas de MotoGP se van cerrando para un piloto que despierta cada vez más dudas. ¿Se apagó su estrella? Como dice Noyes, ¿le vino grande el compartir equipo con un campeón del mundo? ¿O simplemente es fruto de la mala suerte?

A pesar de todo lo contado en este post yo prefiero quedarme con lo último. No me cabe la menor duda de que Spies es un excelente piloto, sus títulos están ahí para reafirmarlo. Ojalá, ya sea en Superbikes o en cualquier otro sitio, pueda volver a enamorarnos con su pilotaje desenfadado y su estilo de codos hacia afuera que nos hicieron apodarle “Elbowz”.

Fotos | Página oficial de Ben Spies

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