Compartir
Publicidad
Publicidad

Álex Crivillé hace su valoración de la Honda RC212V de Dani Pedrosa

Álex Crivillé hace su valoración de la Honda RC212V de Dani Pedrosa
Guardar
3 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Las impresiones que se llevó Álex Crivillé de la prueba de la Honda RC212V con la que Dani Pedrosa ha logrado el subcampeonato del mundo de MotoGP esta temporada, han sido bien distintas de las que os acercamos hace unos días sobre la Ducati GP7 de Stoner. Honda ha protagonizado, en conjunto, un mal año, y tras esta prueba podemos entender mucho mejor el porqué.

Con la necesidad de diseñar una 800cc casi desde cero, Honda dio prioridad absoluta a conseguir un paso por curva veloz por encima de lograr una potencia brutal, o lo que conceptualmente sería equivalente, intentaron hacer una 250 de 800cc. Y como Ducati ha demostrado este año, ese no era el camino a seguir. La mayor diferencia que ha notado Crivillé respecto a la Ducati GP7 es la gestión electrónica. Es cierto que con la RC212V también se puede abrir a fondo al salir de las curvas, pero la gestión del sistema al levantarse la rueda delantera es diferente al de la Ducati: “su procedimiento parece cortarlos (los caballitos) evitando la subida de vueltas cuando éstos se producen… en lugar de dejar actuar en la curva de potencia con anticipación y permitir al V4 seguir subiendo de régimen para empalmar marchas en su zona buena”. El sistema de Ducati se avanzaba al caballito, no esperaba a que se iniciara.

Pero si en ese aspecto la Ducati está por encima de la Honda, en la parte ciclo Crivillé no duda en calificar a la Honda como una moto “casi perfecta una vez sueltas los frenos”. Según Álex, “la moto es muy ágil en los cambios de dirección y me ha parecido enormemente dócil al entrar y salir de los virajes, puesto que su motor tracciona amable pero contundentemente”, llegando a decir de la Honda que es “una verdadera bici, una 250cc”.

Os habréis fijado en la coletilla de "una vez sueltas los frenos". Crivillé comenta que "en la fase de frenada no se queda tan quieta, y en apuradas duras aparece una cierta inestabilidad", incluso pudiendo llegar a rebotar en las frenadas. De esta forma, nos hacemos una ligera idea del suplicio que ha tenido que ser adelantar para Dani esta temporada: "dificulta y obliga a afinar muchísimo cuando pretendes adelantar llegando a los virajes".

Además, Crivillé comenta los problemas con el tren delantero (que tan de cabeza trajeron a Dani la primera mitad de la temporada), “quizás más si frenas como en una 2T, bajando todas las marchas de golpe”.

Vía y Foto | Motociclismo

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos