Hanói prohibirá desde mediados de 2026 la entrada de motos de gasolina al centro. Y eso no ha sentado nada bien en Japón, concretamente a Honda, un fabricante que tiene mucho que ver con Vietnam y que ve peligrar su estatus.
Por eso, y en consecuencia, Tokio y los grandes fabricantes japoneses piden una hoja de ruta más gradual para evitar despidos y quiebras en la cadena de suministro, con Honda como principal afectada.
Piden ir lentamente con la electrificación
El primer ministro Pham Minh Chinh firmó en julio una directiva que mataba a las motos de combustión en el corazón de Hanói desde mediados de 2026, con restricciones más amplias previstas para 2028 y la intención de extender la medida a otras ciudades para combatir la contaminación.
La embajada de Japón en Hanói advirtió por escrito que un giro abrupto puede "afectar al empleo en industrias auxiliares" como concesionarios y proveedores, y pidió un "itinerario adecuado" hacia la electrificación, con período preparatorio y aplicación escalonada. Porque si, Honda está metida en el negocio eléctrico, pero no de lleno; también necesitan prepararse para esto.
Los fabricantes (una asociación liderada por Honda e integrada por Yamaha y Suzuki) alertaron del riesgo de "interrupciones de producción y bancarrotas" en la cadena, y reclamaron al menos dos o tres años de transición para adaptar líneas, desplegar puntos de carga y cerrar estándares de seguridad, tal y como recoge Reuters.
Para entenderlo... Vietnam es uno de los mayores mercados de dos ruedas del mundo, valorado en unos 4.600 millones de dólares al año, con un parque de motos registradas que roza el 80% de una población de 100 millones. Honda domina con el 80% de cuota (2,6 millones de unidades vendidas el año pasado) y su marca es sinónimo de motocicleta en el país.
Así que tras anunciarse el plan, sus ventas cayeron casi un 22% en agosto frente a julio y registraron descensos interanuales de doble dígito en agosto y septiembre. En privado, un representante llegó a deslizar que podrían replantear su producción si no se ajusta la hoja de ruta, aunque la compañía asegura que no contempla cerrar fábricas.
El gran beneficiado a corto plazo es el eléctrico local: VinFast elevó un 55% sus ventas de e-motos y e-bikes en el segundo trimestre y, según encuestas de septiembre, podría acelerarlas con el veto en marcha. Mientras, el anuncio también ha enfriado el automóvil de combustión: las matriculaciones de coches de gasolina de los miembros de VAMA cayeron un 18% interanual en septiembre. Toyota lideró el mercado con algo más de una cuarta parte de las ventas.
Imágenes | Honda, Motorpasión Moto
En Motorpasión Moto | Dos frikis se pasan 24 horas montando en moto por el monte con una Ducati de serie para desmontar un mito. Y han destrozado un récord mundial
Ver 0 comentarios