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Probando, probando, esta vez en el circuito de Cartagena (y 2)

Probando, probando, esta vez en el circuito de Cartagena (y 2)
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A los que nunca habéis rodado en circuito, como yo hasta esa mañana, solo puedo comentaros que por mucha habilidad que tengas a la hora de circular en carretera abierta, en el circuito no te vale de nada. No hay líneas en el asfalto, salvo los pianos y las líneas que delimitan el final del asfalto, con lo que las referencias son casi inexistentes. Tampoco te vale el instinto de apartarte de cualquier mancha sospechosa, porque las marcas negras que hay son de goma y te indican donde ha frenado la gente antes que tú. Encima a los lados no hay nada, con lo que la velocidad es la que marca el cuentakilómetros, si tienes tiempo de echar un vistazo, porque el cerebro tiene que ir a muchísima velocidad para procesar todos los datos que recibe. Los que ya habéis rodado en circuito no creo que tenga nada que descubriros, porque la sensación no tiene nada que ver con rodar en ningún otro sitio.

Volviendo a la moto, me ha sorprendido el chasis y el tren delantero. Una insinuación en la maneta y casi te parabas en seco en medio de la trazada. Menos mal que iba el último. El motor es el archiconocido monocilindrico que montan desde hace años las XT, convenientemente actualizado con inyección electrónica y refrigeración liquida. Pero los 48 CV que rinde se acaban demasiado pronto en un circuito. No dudo que la moto sea fenomenal en la calle con el tráfico diario, pero el circuito no es el territorio para este tipo de moto. Por lo menos una pista de velocidad media como la de Cartagena, porque las rectas son demasiado largas, y las curvas que no sean cerradas en plan ratonera se quedan demasiado grandes. Su territorio es claramente la calle y las reviradas carreteras de montaña.

Tras recuperarme del esfuerzo mental y físico de las vueltas al circuito, volví, junto Adrián, y nos colocarnos a la cola, para seguir probando antes de que se acabara el tiempo contratado en la pista. En esta segunda "tanda" Adrián se pilló una T-Max 500 y yo me pedí la YZF 125 R de la que ya os había hablado aquí en Moto 22. Las impresiones de Adri sobre la T-Max fueron muy buenas, a pesar de que la moto no pasaba de 160 Km/h en la recta. Y las reacciones tampoco son las de una moto de marchas, donde cuando cortas el motor retiene, cosa que no hace el Mega Scooter a no ser que te apliques con fuerza a los frenos.

La YZF 125 R es una moto que quiere ser la opción deportiva de cuatro tiempos, pero esta lejos de las prestaciones de las 125 cc de dos tiempos que hay en el mercado. Eso si, los mecánicos que pululaban por el pit lane me comentaron que a ese motor se le pueden sacar bastantes mas caballos con muy poca inversión. (Atentos los mas quemadillos) La moto que yo cogí tenía solo 60 Km de rodaje en el cuenta, pero me aseguraron que el día anterior le habían pillado 130 Km/h a final de recta. El motor tiene la línea roja en las 10.000 rpm, pero soporta bien el envite hasta las 12.000 rpm. En mi tanda me quede muy distanciado del grupo, por lo que uno de los monitores que había en la pista me adoptó y me fue enseñando por donde trazar para no quedarme tirado solo en la pista. Desgraciadamente no se quien es, aunque me habría gustado agradecerle el detalle, porque no pudo estirar la R1 que llevaba en ningún momento.

Esta moto es una de las mas divertidas que he probado últimamente, mas que nada porque te permite bajar dos marchas y retorcerle la oreja para que aúlle el motor sin ningún problema. La parte ciclo es de moto grande, con lo que significa en cuanto a calidad y prestaciones. La posición para mi es un poco justa, mas que nada por el protector de abdominales que llevo incorporado, pero para alguien mas delgado de una talla normal es una moto perfecta. El carenado parece pequeño y situado muy bajo, pero si te aplanas sobre el deposito te protege suficientemente bien del viento.

Tras esta experiencia solo puedo deciros que rodar en circuito es para gente muy especial, y que por muchos kilómetros que tengas a tu espalda no tiene nada que ver con la experiencia previa. Eso si, en cuanto pueda meter la cabeza de nuevo en circuito allí estaré. En el apartado de agradecimientos no puedo dejarme a los dos concesionarios oficiales que organizaron el evento, Alicante Motor y Dandy Motos, a los monitores Joaquín Hernández, Gaspar Celdrán, Fco. Javier Roca, Fco. Javier Díaz y Sergio Bellot (que no es primo mío, pero casi) a Eugenio de Alicante Motor y a Joaquín de Motos Dandy.

Y de nuevo quiero agradecer a Pitu las fotos que hizo durante toda la mañana. Sin ella el reportaje habría sido mucho menos extenso.

En Moto 22 | Yamaha Weekends Street; Un día de campo con Yamaha; Yamaha Weekends Off Road, Probando, probando, esta vez en el circuito de Cartagena (1)

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