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Presentacion de las BMW K 1300 S, R y GT

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En el año 2004, BMW lanzó al mercado la primera K 1200. Desde entonces se han vendido en España 3.665 unidades de las diferentes versiones de este modelo. De los tres modelos que componían la gama, la más vendida fue la K 1200 R, que con un aspecto naked de lo más agresivo y actual, consiguió cautivar a muchos amantes de las motos desnudas de altas prestaciones.

La semana pasada tuvimos la oportunidad de probar las nuevas K 1300 que sustituyen a las ya obsoletas K 1200, las K 1300 R, S y GT.

Los cambios no solo son un simple aumento de cilindrada, sino que los cambios, aunque aparentemente son discretos, hacen que podamos hablar de modelos completamente diferentes a sus antecesores.

Respecto a las anteriores K 1200, las nuevas 1300 cambian en el motor, escape, embrague, cambio, transmisión, sistema eléctrico, chasis y suspensiones.

La cilindrada de los motores de cuatro cilindros transversales inclinados a 55º se fija ahora en 1.293 c.c, y en las tres versiones hay mejoras en las cifras de potencia y par, que también se entregan a menos revoluciones. Dispone de engrase por cárter seco, el embrague es en baño de aceite y hay muchos pequeños detalles que cambian respecto a la K 1200.

Ahora los pistones son más ligeros y de mayor diámetro. Cada uno de ellos pesa 287 gramos frente a 299 gramos, y aumentan su diámetro a 80 milímetros, uno más que en la K1200. La falda del pistón también es más corta.

En cuanto a la carrera, esta pasa de 59 a 64,3 milímetros, y las bielas ahora son partidas, más largas y ligeras al mismo tiempo. La toma de admisión ha sido reformada, y dispone de un acelerador de engrase para los árboles de levas. Gracias a estas modificaciones, es más fácil mejorar la potencia, el par y reducir las emisiones.

La caja del filtro del aire ha sido rediseñada, y tiene dos tomas dinámicas en la K1300 S y una toma dinámica en la R y la GT. Por su parte, el acelerador tiene ahora un accionamiento desmodrómico, con cables independientes para la apertura y cierre de las mariposas.

Los escapes también cambian, ya que son completamente nuevos en la R y S, mientras que en la GT se ha rediseñado su interior. Todos ellos disponen de una nueva válvula electrónica de escape.

El embrague de las K 1300 es nuevo para soportar la mayor potencia y par que entregan los nuevos motores. Respecto al de la K 1200 R Sport que probé hace unos meses, me pareció más preciso y blando en su funcionamiento.

También cambia el cardan y todo el eje trasero, que ahora tiene dos amortiguadores de par para que el funcionamiento sea más suave. La palanca de cambio también es nueva, y tiene ahora tres puntos de fijación, que le dan un comportamiento más preciso. Además como opción para las K 1300 R y S hay un asistente de cambio del que ya hablaremos en profundidad, que permite subir de marchas sin cortar gas ni tocar el embrague, sencillamente bestial.

EQUIPAMIENTO

Uno de los aspectos más criticados en las BMW hasta ahora eran los mandos e interruptores, que por lo general eran bastante complicados de manejar ya que por ejemplo el intermitente de cada lado se activaba con un mando situado en la piña izquierda o derecha del manillar.

Esto ha cambiado por completo, y ahora las K 1300 tienen unos botones que siguen el esquema clásico en el caso de los intermitentes, y es mucho más intuitiva la distribución del resto de interruptores. Todos ellos además son ahora en realidad botones, ya que funcionan de forma electrónica.

Así por ejemplo, si queremos activar la calefacción de los puños en su posición más potente, en lugar de colocar el interruptor en una posición específica, solo tendremos que pulsar dos veces el botón y en el panel de instrumentos nos indicará en que posición los llevamos.

Estos cambios en los mandos han conseguido simplificar mucho las piñas del manillar, que además permiten albergar en el mismo espacio casi el doble de funciones, y es el cuadro de instrumentos el que nos indica que llevamos activado en cada momento.

Con su nueva configuración en la piña izquierda tenemos los intermitentes y luces, ESA II y ASC, mientras que en la derecha tenemos el mando de los puños y asiento calefactable o el botón de arranque.

En definitiva se trata de pequeños cambios que son difíciles de apreciar a simple vista, pero que logran llevar estos nuevos modelos un poco más allá, mejoran unas motos que son referencia en cada uno de sus segmentos y las dejan listas para seguir en la brecha de ventas durante unos cuantos años.

Mañana tendréis la toma de contacto con la K 1300 S, y sucesivamente el resto de modelos.

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