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Moto Morini 500 Turbo, la rapaz sobrealimentada de los 80 que nunca llegó a volar
Clásicas

Moto Morini 500 Turbo, la rapaz sobrealimentada de los 80 que nunca llegó a volar

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Aunque la Kawasaki Ninja H2R es lo más burro de los últimos años (capaz de alcanzar los 400 km/h sobre un puente en manos de un loco como Kenan Sofuoglu), no es la primera moto sobrealimentada de la era moderna ni mucho menos como ya vimos hace poco. En cambio, sí pudo haberlo sido la Moto Morini 500 Turbo, un prototipo legendario que, por desgracia, no logró finalmente ver la luz dentro de la pequeña fábrica fundada por Alfonso Morini en el segundo cuarto del siglo XX.

Este modelo ha levantado muchas páginas durante los últimos 36 años, arropando este prototipo en una atmósfera de misterio. A lo que ha contribuido la propia marca aportando entre poca y nula información, instaurándolo como una especie de leyenda. Pero ya sabes, el ansia del colectivo motero por descubrir estas curiosidades que dan profundidad a nuestra cultura no tiene límite.

De donde no hay, no se puede sacar

Moto Morini 500

Sobre los motores sobrealimentados no nos podemos engañar, le gustan a todo amante de la potencia y la velocidad. Es algo que nos supera, aunque esté más o menos claro que tal y como lo conocemos hoy, destinado a una moto de serie es innecesario y hasta contraproducente. Ya veremos cuando aprieten de verdad las normativas de emisiones.

Las contrapartidas de un proyecto así, están bastante claras o al menos es lo que nos cuenta la historia. Los pocos modelos que se han atrevido a emplear estos sistemas tuvieron cortos ciclos de vida. Aquellas Honda CX 500 Turbo, la Suzuki XN 85D Turbo, la Kawasaki GPZ 750 Turbo o la Yamaha XJ 650 Turbo de los 80 no es que tuvieran un gran éxito comercial.

El tema tiene tiempo sí. Ya se podían encontrar motos sobrealimentadas incluso antes de la época en la que la firma italiana fue fundada (1937), un ejemplo son las DKW de competición de los años 20, pero volvió entonces a modo de novedad en los 80 y parece que ahora lo hace una vez más. Quién sabe si por la fiebre de patentes que vive la industria hoy, o por los adelantos de la técnica. Las marcas sabrán, pero la experiencia dice que los costes son elevados y los beneficios tibios.

La innovación de Lambertini

Moto Morini Turbo 1

Toda la fama histórica de la Moto Morini 500 Turbo, parece fundamentarse sobre dos premisas básicas. Por un lado, la sencillez del sistema de turboalimentación diseñado por Franco Lambertini. Por otro, el hecho de que fuera la fabrica europea más modesta en ese momento la que enfrentase directamente la aplastante capacidad económica de los nipones.

Dos años después de poner en la calle la versión de 500 cc de la 350 Sport, en 1975, la marca adoptó la idea del turbo. El objetivo era diseñar un modelo muy ágil que tuviese unas prestaciones similares a una 750 cc, partiendo de su motor preexistente de 500 cc y cuyo consumo y peso no se disparase. La atención mediática les llegó tras revelar las soluciones técnicas por las que optaron para alcanzar el objetivo.

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Para evitar males conocidos como el sobrecalentamiento o la pereza del motor a bajas vueltas, la solución de Lambertini y su equipo, Gianni Marchetti (Jefe de Proyecto) y Luciano Negroti (ingeniero) fue tan sencilla que convenció.

Simplemente decidieron cortar el turbo a bajas revoluciones e incorporar un intercooler tras el cilindro trasero para hacer descender la temperatura de los gases calentados por la compresión. Sobre el motor ya existente, sólo tuvieron que reforzar los segmentos y aumentar un poco el tamaño de los cilindros de su dos cilindros en uve a 72 grados.

Moto Morini Turbo Mosaico

Por otra parte, reforzaron el basculante de aluminio y diseñaron un carenado que cumplía una doble función: tapar el antiestético sistema y reconducir la entrada de aire de la forma más eficiente posible. Así, aprovecharon para el prototipo toda la base de la Morini 500. Ahorrando unos costes en desarrollo a los que la firma boloñesa no podría haber hecho frente.

Una información detallada en un mar de dudas

Turbo16

Desde que se presentara el prototipo en el Salón de Milán en noviembre de 1981, poco se sabe más allá con seguridad excepto que consiguieron hacer con ella más de 100.000 km de pruebas. Los datos bailan de una publicación a otra. Pero todas, parecen beber de la misma fuente: un extenso artículo del Club Moto Morini holandés, basado a su vez en el publicado por la revista británica Bike en el verano de 1982. Este, tampoco es una excepción.

En nuestra tierra, el gran Joan Porcar aportaba con motivo de su supuesto inminente lanzamiento cinco páginas llenas de información oficial de marca sobre su funcionamiento, en un artículo titulado “El Turbo de los Españoles” y publicado por la conocida editorial catalana Alesport, y que arrancaba con la frase “Al mundo le ha entrado la turbomanía”.

Moto Morini Turbo 3

Algunos datos sí están claros. Pensado ya en el año 1973, el proyecto de la Moto Morini 500 Turbo arrancaría entre 1976-1977. Montaba un rediseñado motor de la 500 normal. Un dos cilindros en uve que cubicaba 478 cc. Desarrollaba una potencia de 70,5 CV a 8.300 rpm, y llegó a pesar solo 16 kilogramos más que el citado modelo del que partió. Algo que podría haber partido a los japoneses.

Un par de años después, tras rodar esos más de 100.000 kilómetros que asegura la marca, volvió muy desmejorada al lugar donde fue presentada, sin carenado y despojada del turbo. Según la información existente, la Moto Morini 500 Turbo, nunca salió a la luz por problemas económicos.

Y entonces llegó el conservadurismo. Todo el dinero que podría haber sido destinado a su modelo de producción fue invertido finalmente en el desarrollo de un proyecto más seguro, la Moto Morini Kanguro de 350 cc, destinada al fuera de pista.

Y así, de buenas a primeras, aquella Kanguro sepultó una belleza italiana icónica que no llegó a ser más que un prototipo.

Via | motomoriniclub.nl

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