En esta tercera parte del documental sobre la historia de la Vespa vamos a ver como incluso esta pequeña motocicleta que aspiraba a motorizar un país devastado por la guerra es capaz de competir como cualquier otra moto diseñada específicamente para ello. De la mano de Giuseppe Cau podemos rememorar las hazañas que consiguió en su juventud sobre los prototipos desarrollados en Pontedera, sede de Piaggio.
Nada menos que 171 km/h alcanzaron en 1951 sobre la Vespa Siluro 125, o victorias en el GP de Bolonia de 1950 con la Vespa Corsa también de 125 cc. Mientras tanto en España alcanzábamos el récord de subir 19 personas y un perro a una Vespa. Contemporáneo de esa época es el Equipo Acrobático de Piaggio, que recorre Europa con sus demostraciones sobre el modesto Scooter.
Algunos van más allá, como un estudiante francés que cruzó el Canal de la Mancha con una Vespa convenientemente adaptada para navegar. Sin duda la Vespa caló en la sociedad hasta límites que no se conocían, fomentando el asociacionismo por un lado y el afán de superación individual en algunos otros.



