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Suzuki Address, prueba (conducción en ciudad y carretera)
Zona de Pruebas

Suzuki Address, prueba (conducción en ciudad y carretera)

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Cuando pruebas una moto, hay que hacerlo bien, y si estamos hablando de un scooter urbano no hay más remedio que enfrentarlo al tráfico real y caótico en todo su esplendor. Como dijimos ayer cuando hablamos de sus características, Madrid entre las 10:30 y las 13:00 horas puede ser un entorno ideal para que la Suzuki Address apruebe que nota o le saques los colores.

El recorrido que nos tenían preparado incluía las zonas más complicadas (más en época de elecciones, manifestaciones, pitadas y reivindicaciones varias), con varios puntos para detenerse a las sesiones de fotos y mostrarnos alguna curiosidad. El hándicap no es sólo llegar a donde te propones sino además, que el grupo de diez periodistas permanezca compacto y evite quedar cortado con los semáforos en rojo. Habilidad y que el vehículo que llevas te deje hacer son las claves.

Suzuki Address, regateando la ciudad

Suzuki Address

Un primer vistazo a la Suzuki Address me hace ver que a pesar de ser un scooter económico, el ajuste de las distintas partes de la moto son correctos, estando bien rematados en general. Cuenta con el equipamiento justo aunque detalles como la inyección, el pedal de arranque o el hueco para un casco integral denota que tampoco han querido lanzar un vehículo con lo mínimo imprescindible para presentar batalla a sus competidores.

Antes de ponerme a los mandos tenía la duda de si sería capaz de encajar en él. Teniendo las patas suficientemente largas hasta para regalar, no siempre mis rodillas libran en el giro del manillar o entran bien tras el escudo.

Pero sorprendentemente no fue así y después de un par de horas dando vueltas por Madrid, reconozco que no me dolía ninguna parte del cuerpo: ni las piernas por ir flexionadas, ni la espalda al tener un manillar relativamente bajo, etc. Además maniobrar con ella es sencillo y tampoco el giro del manillar al máximo llegaba a impactar del todo con mis piernas.

Arrancamos su motor (aproximadamente 9 caballos) y nos ponemos en marcha. El primer tacto de gas me gustó mucho, más que el de la Burgman que tiene un recorrido al principio muerto que si bien te permite ir muy despacio entre los coches, evita que puedas salir rápido del semáforo si no lo giras con decisión.

Suzuki Address

En este caso está muy bien tarado para poder ir a unoporhora haciendo gala de equilibrio sin necesidad de tocar el freno porque la Suzuki Address gane más velocidad de la que quieres en ese momento. Y como además es y se siente muy estrecha además de contar con un radio de giro muy reducido, te puedes meter por cualquier hueco mientras los coches están detenidos y ganarle terreno al tráfico.

Cuando ya alcanzas cierta velocidad, la agilidad no desaparece y se convierte en tu aliada. A pesar de llevar llanta de 14 pulgadas, que siempre restaría un poco de velocidad de reacción frente a las de 12 o 13, su peso inferior a los 100 kilos con todos los llenos hacen que con sólo insinuar el giro ya lo hayas hecho.

La visibilidad por los retrovisores es más que correcta, al menos con mi tamaño y sentado todo lo atrás que el asiento del conductor lo permite (no fue necesario quitarle centímetros de espacio al pasajero porque como os comentaba, ergonómicamente está bien resuelto).

Suzuki Address

La combinación de frenos disco/tambor es suficiente para detener la moto en todas las circunstancias. El delantero es bastante directo aunque la blanda horquilla minimiza las posibilidad de bloqueos indeseados. Tiene potencia aunque en algunos momentos es necesario apoyarse en el trasero que funciona correctamente, notándose un mayor recorrido en la maneta fruto de las diferencias de accionamiento hidráulico/mecánico.

Esa suspensión blanda que comentamos permite también que los baches de ciudad los pase sin que sufran en exceso los riñones del que conduce. Al pasarlos, tampoco hemos apreciado los tipicos sonidos de plásticos como en motos baratas.

Suzuki Address, y defendiéndose en carretera

Suzuki Address

Aunque no pudimos meter la Suzuki Address en carretera realmente, sí pudimos apreciar en algún momento sus cualidades dinámicas a alta velocidad y también, su rendimiento fuera del entorno urbano. Aunque no esté pensado para largas tiradas por carretera (como una Suzuki Burgman 125 por no salirnos de la marca), en el caso de tener que hacer alguna incursión en circunvalaciones tampoco iremos jugándonos la vida.

Con una unidad que apenas superaba los 300 km (es decir, que todavía le quedaba mucho que recorrer antes de soltarse), pudimos observar los 90 km/h de marcador con todavía algo de margen por parte del motor. Era un tramo llano con lo que podría estirar un poco y en comparación con otras motos que hemos analizado de similares características, lo normal es que en las peores condiciones mantenga cruceros superiores a los 70 km/h en terrenos desfavorables y 90 km/h con facilidad. Como decimos, no es las más rápida pero nos puede sacar de un apuro.

Volviendo al tema que comentamos antes sobre las llantas, de nuevo notamos el buen compromiso entre agilidad y estabilidad. Unas llantas más pequeñas hubiesen hecho que la moto fuese muy nerviosa en carretera, como por ejemplo la Vespa S 125i que probamos hace algún tiempo. En este caso, la Suzuki Address flirtea entre los dos mundos satisfactoriamente.

Mañana, con la tercera y última parte, acabaremos de desgranar los pocos entresijos que nos quedan.

Continuará...

Parte anterior | Suzuki Address, prueba (características y curiosidades)

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