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Ducati Monster 796, la prueba: el equilibrio está en el punto medio

Ducati Monster 796, la prueba: el equilibrio está en el punto medio
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La nueva Ducati Monster 796 se ubica a medio camino entre la 696 y la 1100. Esta ampliación de gama no viene dada por un fallo o crítica a las dos versiones anteriores, sino que viene a complementarlas en busca de un nuevo perfil de usuario. La Monster 696 está orientada como una moto de entrada a la gama, asequible y fácil de ser usado sin tener una gran experiencia previa. En cambio, la 1100 tiene una vocación más deportiva, al tiempo que sobrepasa los 1000 cc, lo que limita sus usuarios potenciales ya que mucha gente no quiere llegar al litro de cilindrada.

La nueva 796 busca esos usuarios que ya tienen un cierto grado de experiencia y quieren unas prestaciones adicionales en su moto, pero tampoco quieren una moto excesivamente deportiva. Por ello, aporta un moderado incremento de potencia sobre la versión básica, aumentando también el par junto con la cilindrada, así como una serie de mejoras estéticas que refuerzan la personalidad de la moto.

De hecho, me parece que la 796 ha quedado una moto tan lógica y tan redonda, que me atrevo a apostar que esta versión se convertirá en poco tiempo en la nueva superventas de la gama Monster.

Al sentarse en la moto se aprecian mejor los pequeños retoques ergonómicos que tiene esta versión. Ducati ha escuchado a los usuarios de sus nuevas Monster y ha reducido la altura de la 1100 en 10mm hasta quedar en unos razonables 800mm, ha rediseñado el asiento para mejorar el confort y ha elevado el manillar 20mm. Pequeños cambios con una gran incidencia para mejorar la experiencia de conducción. La posición se nota más lógica y cómoda para el uso diario, sin perjudicar el uso más deportivo cuando se desee.

Ducati Monster 796

La principal novedad está en el motor. Se llama Desmodue 796 y emplea cárteres de nuevo diseño para ahorrar peso. De hecho, el ahorro total frente a la unidad motriz de la 696 es de 1.9 kilógramos.

El cigüeñal ha sido diseñado siguiendo el modelo de la 848, con un volante de inercia aligerado, y emplea una carrera de 66mm en vez de los 57.2mm de la 696, lo que supone un aumento de potencia hasta llegar a 87 cv a 8250 rpm y un par de 78 Nm a 6250 rpm manteniendo típico carácter de todos los bicilíndricos en L con distribución Desmodrómica.

Curiosamente, la moto cubica 803 cc, a pesar del nombre comercial de 796. Ducati muestra su confianza en este nuevo propulsor ampliando los períodos de mantenimiento hasta los 12.000 kilómetros.

Las mejoras en la cifra de potencia pura son modestas, pero el nuevo conjunto da un carácter diferente a la motocicleta que responde con mayor agilidad a las ordenes del piloto.

Ducati Monster 796

Además del motor, la otra mejora que destaca a simple vista y se convierte en un elemento que transmite una fuerte personalidad a la moto es el precioso basculante monobrazo. Ya lo lleva la 1100, y creo que Ducati ha acertado de pleno incorporándolo a esta versión, que de esta manera se diferencia claramente en el plano estético de la 696.

Con el basculante monobrazo, la visión de la parte trasera gana muchos enteros en fuerza y dinamismo, mirándola por cualquiera de los dos lados. Desde el lado izquierdo la fuerza la transmite la visión del contundente basculante, que es una obra de ingeniería. Desde el lado derecho, la visión limpia de la rueda la dota de un dinamismo acusado. Resumiendo, una gran mejora la incorporación de este basculante que es una seña de identidad de la versión.

Ducati Monster 796

Además, incorpora otros detalles que individualizan la versión en equipamiento y diseño respecto a sus hermanas de gama, destacando el ABS opcional.

El cuadro de mandos es bonito, pequeño y minimalista, con la información justa… o un poco menos. Ahora que todas las motos llevan pantalla digital me cuesta entender porqué no las dotan de mayor información, que pueda ser vista o oculta con un simple click. Para la marca prácticamente no representa coste. Por ejemplo, en la Monster eché en falta un indicador de marcha engranada, además de otros pequeños detalles que habría añadido. No obstante, se nota que el cuadro de mandos está cuidado y bien integrado en el diseño global de la moto.

Un aspecto común a todas las Monster es su limitación en el uso como moto urbana, al tener nula capacidad de carga. Otras motos naked con las que compite llevan mejor la posibilidad de integrar un baúl, una parrilla o una simple bolsa sobredepósito con imanes. En la Monster la única posibilidad es usar una bolsa sobredepósito con ganchos, lo que no siempre es sencillo ni demasiado cómodo. El otro día vi por la calle una Monster con baúl, y francamente, era un atentado estético, así que lo sensato es descartarlo. Como hacen la mayor parte de sus usuarios, habrá que seguir usando una pequeña mochila para el uso diario urbano.

Una vez realizado este repaso, llega la hora de girar la llave y arrancar. Mañana os explicaré mis sensaciones al conducirla.

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