Compartir
Publicidad
Publicidad

Ducati Diavel: Dominando el trueno

Ducati Diavel: Dominando el trueno
Guardar
12 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El lunes, cuando empecé a describiros mis sensaciones bajado y subido en la Ducati Diavel os hablé de mis llagas en las manos. Pues bien, este es el capítulo dónde me las hago, y aquí está la razón.

Como ya sabéis hasta este momento la moto me había sorprendido muy gratamente. No solo su estética, que cada vez que me la miraba cambiaba a mejor mi forma de verla, sino también su comportamiento. Ahora llegaba el momento de la verdad, había que exprimirla y retorcerla para sacarle ese espíritu que Ducati se empeñaba en decirnos que no había perdido. Y lo hice, o por lo menos lo intenté.

Cuando estaba rodando en el modo Urban y Touring la sensación era un tanto extraña. Parecía que la moto te dijera: “¡Vamos, estrujame!”, así que en cuanto llegamos al primer tramo revirado, unos 20 Km de curvas sin parar, apreté el botón para cambiar a modo Sport, solté el gas para que se activara y automáticamente una inyección de potencia se coló en las entrañas del Testastretta 11. Desde ese momento no abandoné ese modo hasta el final. Sentir un motor tan lleno te hace sentir poderoso, sabedor de que lo que tienes entre piernas no es moco de pavo.

Y me lancé, a fondo, encarando cada curva como si de una deportiva se tratara, trazando cada milímetro con decisión y precisión y concentrándome mucho para no perder de vista la realidad y no creerme que estaba en un circuito. Cada curva que dibujaba aprendía más sobre la moto. Más aplomada, con una manejabilidad heredada prácticamente de la 1198cc hi-sport, con un motor potente, con patada fuerte en regímenes bajos y medios que no te permite el más mínimo despiste y una posición de conducción que gustará a cualquiera que tome asiento en esta Ducati Diavel.

Prueba de la Ducati Diavel para MPM

Como ya hemos dicho antes, la aceleración de 0 a 100 Km/h es espectacular tratándose de una custom de 207 Kg: nada más y nada menos que 2,6 segundos. Pero claro, no solo de aceleración vive el usuario y es por eso que Ducati ha dotado a este trueno de un sistema de frenado de lo más exquisito. El tacto de las dos pinzas Brembo Monolock con bomba radial de cuatro pistones y los dos discos semiflotantes de 320mm son brutales. Tienen una efectividad prácticamente heredada de la competición, realmente te sientes mucho más seguro sabiendo la respuesta que te ofrecen. Además, el ABS de serie es una gran aportación a la seguridad que Ducati ha acertado de lleno al incorporarlo. En cuanto al dispositivo de frenado trasero hablamos de una pinza de dos pistones que trabajan con un disco de 265mm aportando al tren posterior una frenada que ayuda mucho a la estabilidad de la motocicleta.
Aquí tenemos pues la causa de mis llagas en las manos.

Estaba yo disfrutando como un bebé, apurando cada vez más la frenada en las curvas, probando las suspensiones Marzocchi de 50mm ajustables en tres posiciones que le dan al conjunto una maniobrabilidad muy buena, absorbiendo todas las imperfecciones del asfalto, cuando de golpe me doy cuenta que otro compañero, el piloto de Ducati que nos acompañaba y yo, nos hemos distanciado notablemente del resto. Así que paramos las motos y me dí cuenta que el calor que desprenden los colectores por el lateral derecho es sofocante.

Prueba de la Ducati Diavel para MPM 2

Arrancamos de nuevo, el tacto del embrague a mí me gustó muchísimo no, lo siguiente. Seguimos por carreteras secundarias que nos llevan al siguiente tramo revirado y seguimos con un ritmo alto, prudente y divertido. El neumático trasero de 240 sigue sin dar ningún síntoma de debilidad frente a las curvas que se le presentan. Gira como si de un neumático deportivo se tratase y aporta mucha estabilidad al conjunto entero de la motocicleta. De ahí que llegue el primer problema “serio”. Las estriberas, situadas a la misma altura que las Ducati Monster, empiezan a rozar cada vez más con el asfalto con lo que uno se acuerda que sigue siendo una custom y que hay que ir con cuidadín.

Desgraciadamente, el final de la prueba se acercaba y me puse un poco nervioso por si me había dejado algo de testar o comprobar. A primera vista parecía que nada me faltaba ya por explorar así que intenté relajarme. Entonces llegamos a una gasolinera para repostar y dejar las motos preparadas para el turno de tarde. Me acercaba a velocidad moderada a la torre de repostar, detrás de oro compañero, y sin quererlo probé el funcionamiento del ABS en piso mojado, algo que vi que me faltaba por probar. La gasolina del suelo impidió que pudiera frenar correctamente con lo que el ABS entró en juego y actuó de forma que la rueda delantera no patinara. Hay que decir que efectivo lo fue, aunque la reacción era un poco tardía y no evitó que chocara levemente con la moto que tenía justo delante.

Aparte de eso, creo que pocas cosas pueden achacársele a este nuevo concepto que Ducati ha creado para abarcar a todo un sector de público hasta ahora desconocido por la marca italiana y que a la vez consigue mantener a los fieles ducatistas con unas sensaciones que recuerdan que Ducati es una marca que se dedica a las carreras.

Prueba de la Ducati Diavel para MPM 3

Así pues, espero que hayáis disfrutado con esta prueba de la Ducati Diavel y si tenéis alguna duda, algun comentario o queréis saber más sobre su comportamiento no dudéis en preguntarmelo sin problemas. El viernes haremos un resumen de todo para dejar claro los puntos a favor, en contra, opiniones, ficha técnica, etc.

Fotos | Ducati Press y Motorpasión Moto
En Motorpasión Moto | Ducati Diavel: Idilio italiano al desnudo, Ducati Diavel: Mi idea inicial cambia por completo

, Ducati Diavel: Conclusiones y características

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos