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Ride by wire, bienvenidos a la mezcla perfecta

Ride by wire, bienvenidos a la mezcla perfecta
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Nadie dudará hoy en día que la aparición del sistema ride by wire, o acelerador electrónico, en las motos es uno de los grandes avances de lo últimos tiempos. Su influencia va mucho más allá de la competición sino que además se convierte en nuestro gran aliado en aspectos de seguridad. Hace ya tiempo, con la Aprilia Shiver, que podemos disfrutar de este sistema en carretera pero, ¿qué sabemos? ¿por qué es tan importante?

Intentaremos responder a esa última pregunta explicando cómo funciona del modo más comprensible y asequible, de modo que al acabar esta lectura todos tengamos claro en qué consiste y si nos interesa que se comience a instalar en cuantos más modelos del mercado mejor. Además, como uno no es ningún experto en mecánica quisimos evacuar la consulta a la que creemos es una de las personas más cualificadas para hablar de electrónica en motociclismo y que han vivido en sus carnes esta temporada la importancia de disponer del ride by wire. Así, nos dirigimos directamente a hablar con Castrol Honda tras la carrera de Superbikes de Portimao donde Norbert Burik, ingeniero del equipo, respondió a nuestras preguntas y nos explicó la importancia que adquiere en competición.

Ride by wire, el gas al servicio de la electrónica

Las centralitas de nuestras motos son ya su verdadero corazón, o mejor dicho, su cerebro. Ya habían pasado a controlar la inyección de gasolina al motor en busca de la mejor y más perfecta respuesta pero ahora damos otro pequeño, en cuanto a tamaño, pero gran paso en cuanto a rendimiento. Con la introducción del ride by wire nos despedimos de la conexión mecánica y palpable entre el puño del gas y la mariposa de admisión, decimos adiós a ese cable que más de una vez nos habrá dado problemas. Éste ha sido sustituido por un conductor electrónico unido a un avanzado sensor que chiva a la centralita la posición del acelerador. Así, nuestra querida centralita no sólo se hace cargo de la gasolina sino que también se va a ocupar de la entrada de aire en busca de una mezcla perfecta en todo momento.

Teóricamente esa perfección es alcanzable, pues el hardware nos lo permite ya. Pero falta su gran complemento, el software. Esta parte sigue en desarrollo aunque al ser objeto de investigación de grandes fábricas y equipos el nivel conseguido ya se puede considerar un éxito rotundo. Podemos verlo trabajar con un rendimiento espectacular en máquina como la Aprilia RSV4 APRC. ¿Había dicho algo sobre que los italianos habían sido los primeros en montarlo? Ahora no debería extrañarnos que Noale haya conseguido barrer de los circuitos al resto de competidores, en muchos sentidos. La innovación se paga, pero también tiene premio.

En la práctica se traduce en una mejora notable del agarre de la máquina que lo porta. Con este sistema la cantidad de configuraciones disponibles para el control de tracción se hace innumerable al introducir una nueva variable que otorga pleno control a la centralita. No sólo evitará que la rueda trasera derrape cerrando la mariposa, sino que además puede dejar la mezcla perfecta para que mientras damos gas el rendimiento esté lo más cerca del máximo real.

Ride by wire, la importancia en competición

Cosworth

Este 2011 ha sido uno de los años más duros para el Castrol Honda, un equipo que desde que pisó el paddock ha buscado siempre la victoria como único resultado aceptable. Rubén Xaus nos contaba en Teledeporte hace meses cómo estaban sufriendo al tener problemas para homologar el sistema ride by wire en el que el equipo había estado trabajando y que, sin él, se hacía cuesta arriba poder luchar con el resto de pilotos. El momento de la verdad llegó, coincidiendo además con la vuelta al ruedo de su piloto número uno, Jonathan Rea, y encaraban las últimas pruebas con la esperanza de irse con la cabeza alta. Así ocurrió, Rea se hizo con la victoria en la primera carrera de Imola y la sonrisa volvió al box de Ronald ten Kate. Más tarde, en Portimao, Johnny se iba a su casa de la Isla de Man con la pole y dos terceros puestos bajo el brazo.

¿El secreto? Aparte de las increíbles habilidades de su piloto estrella, el equipo había conseguido, por fin, introducir su preciado tesoro en la Honda CBR1000RR, desarrollado junto a Corsworth Electronics, como podéis ver a continuación. Dejo ya que Norbert nos enseñe un poco más de estos avances. El vídeo está en inglés pero podéis activar los subtítulos haciendo click en “CC” y eligiendo la pista en Español – está también disponible en inglés, aunque con más fallos de los que me gustaría –.

Especial agradecimiento para Norbert, Stephen Booth y a todo el Castrol Honda por habernos facilitado tanto el trabajo.

Vídeo | Youtube

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