En Japón siempre han tenido una habilidad especial para coger una idea que parece de ciencia ficción y convertirla en algo que puedes comprar con tarjeta, y encima ponerlo en el casco como uno de los inventos más molones y prácticos.
El protagonista es el Kaedia Smart Record Eye KDR-BH2, un sistema que promete transformar cualquier casco convencional en algo mucho más cercano a un caza que a una moto de carretera. Y no, no es un prototipo de salón: se vende, se monta en casa y funciona.
Un HUD para cualquier casco: futuro portátil o distracción innecesaria
Sobre el papel, la propuesta es bastante sencilla y ambiciosa: tiene un HUD delante del ojo, cámara trasera con función de dashcam, monitor de lo que ocurre a tu espalda e intercomunicador en malla. Todo en un mismo dispositivo.
Desde fuera se ve como algo raro. La pieza clave es una pequeña pantalla transparente que se coloca frente al ojo derecho, dentro del casco, y da la sensación que aparece flotando delante de mi mientras vas en moto, mirando a la carretera.
Una de las claves es que es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, así que puedes ver indicaciones giro a giro, controlar música o gestionar llamadas sin bajar la vista al manillar. La pantalla es OLED, con bastante brillo para que se vea de día y con un efecto especialmente llamativo de noche, cuando la interfaz parece sacada de una película futurista.
La unidad principal va fijada en la parte trasera del casco e integra una cámara Full HD con gran angular de 120 grados. Esa cámara cumple dos funciones: grabar lo que ocurre detrás de ti en bucle, como una dashcam, y enviar la imagen al HUD para que puedas ver el tráfico que viene por detrás..
Desde luego que es una idea útil, pues tener una referencia visual donde no se ve nada, especialmente con los ángulos muertos, es bastante útil para los moteros. Todo esto va guardado en una microSD de 64 GB incluida de serie y el sistema añade GPS.
Por si fuera poco, el dispositivo también funciona como intercomunicador. Combina comunicación en malla y Bluetooth, con capacidad para varios usuarios simultáneos y cancelación de ruido. La autonomía ronda las dos horas si grabas con la cámara de forma continua y algo más en uso normal.
La gracia del invento es que no te obliga a comprar un casco nuevo: es un sistema aftermarket que puedes montar tú mismo y trasladar de un casco a otro con otra base, algo mucho más flexible que los cascos inteligentes cerrados. El problema es que también suma peso, volumen y estímulos visuales en plena marcha, justo en una experiencia que siempre ha sido directa y bastante minimalista. En Japón encaja por cultura tecnológica y tipo de tráfico; aquí la duda es más simple: si ir en moto consiste en mirar la carretera, ¿de verdad necesitamos una pantalla flotando delante del ojo?
Imágenes | Kaedia Smart Record i
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