El dato clave va primero, porque es lo que explica todo lo demás: el Zontes 368G, uno de los scooters más vendidos ahora mismo en España, se puede encontrar estos días por unos 4.888 euros cuando su precio habitual ronda los 5.592 euros.
No es una errata ni un modelo descatalogado. Es el mismo scooter que está colándose mes tras mes en los rankings de ventas y peleando posiciones con motos de 125 cc... Ahora a precio de broma.
¿Por qué un superventas de media cilindrada está ahora por debajo de los 5.000 euros?
Y ahí está lo llamativo del asunto. En un mercado dominado casi por completo por scooters de octavo de litro, el 368G ha logrado algo poco común: ser una de las motos más matriculadas del país pese a jugar en una cilindrada muy superior. No es lo normal, y menos aún en un modelo que llegó con el año ya empezado y que, aun así, se colocó rápidamente entre los grandes protagonistas del mercado.
El éxito no viene de un único factor. El Zontes 368G no destaca por ser la más ligera, ni la más potente, ni la más barata… al menos no lo hacía hasta ahora. Su fuerza está en el conjunto. Es un scooter de media cilindrada con estética crossover o SUV, imagen aventurera muy marcada y un planteamiento práctico para el día a día, pero con ese punto aspiracional que muchos usuarios buscaban sin querer dar el salto a una trail o a un maxi scooter mucho más caro.
A nivel técnico cumple sin alardes raros: 38,8 CV, 203 kg en orden de marcha, llanta delantera de 17 pulgadas, suspensiones con recorrido generoso y un comportamiento que funciona tanto en ciudad como en carretera abierta. Nada revolucionario por separado, pero bien afinado en conjunto. Donde empieza a desmarcarse de verdad es en el equipamiento, porque aquí Zontes ha ido claramente a hacer daño.
Horquilla invertida, pinza radial JJuan, llantas de radios tubeless, control de tracción, ABS desconectable, modos de conducción, keyless total, puños calefactables, pantalla regulable, iluminación auxiliar, defensas, varias tomas USB, control de presión de neumáticos y hasta cámaras delantera y trasera integradas con memoria interna. Todo de serie. Sin listas de opcionales ni paquetes extra.
Ese planteamiento ya le permitió colocarse como uno de los modelos más vendidos del país. Pero ahora entra en juego el factor que lo cambia todo: el precio. Que un scooter con este nivel de ventas y este equipamiento aparezca puntualmente por menos de 4.900 euros no es habitual. Es, directamente, el tipo de movimiento que hace que muchos compradores que estaban dudando se lancen sin pensarlo demasiado.
Es un superventas que, por un tiempo limitado, cuesta lo que muchos scooters bastante más básicos. Y eso explica por qué la Zontes 368G no solo vende bien, sino que ahora mismo se ha convertido en una de las compras más difíciles de ignorar del mercado español.
Imágenes | Motorpasión Moto
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