Compartir
Publicidad
Esta empresa crea motos fúnebres para llevar los féretros de los más moteros hacia su última ruta
Rutas

Esta empresa crea motos fúnebres para llevar los féretros de los más moteros hacia su última ruta

Publicidad
Publicidad

La pasión por las motos que sentimos muchos aficionados es difícil de explicar, sobre todo cuando se lo cuentas a alguien que no la comparte. Este sentimiento quizá sea más socialmente aceptado en Estados Unidos donde la cultura al motor en prácticamente todas sus vertientes se convierte en una costumbre.

Quizá sea por eso y por lo mucho que le gusta a los americanos los excesos hay una pequeña empresa dedicada a que los más moteros puedan tener una última ruta antes de descansar para siempre. Sí, estamos hablando de motos fúnebres, y no es una broma de Halloween. Nos hemos puesto en contacto con ellos y esto es lo que nos han contado.

La última ruta, también en moto

Moto Funebre

No sabríamos decir si es un concepto tétrico o brillante o... ambas cosas a la vez. Lo cierto es que Tombstone Hearse & Trikes está teniendo éxito con su modelo de negocio creado cuando en 2001 su ideólogo vio en la Daytona Bike Week un cortejo fúnebre escoltado por decenas de motoristas.

A Tombstone se le ocurrió que trasladar dentro de un insulso coche fúnebre el féretro de un motorista escoltado por motoristas era poco menos que una ofensa, así que se puso manos a la obra para modificar grandes custom americanas que pudieran desplazar los féretros hasta el final definitivo de la ruta.

Moto Funebre 2

Durante más de 15 años Tombstone ha ido creando vehículos únicos hasta llegar a su creación más reciente, modelos Harley-Davidson Road King equipados con el motor Milwaukee 107 convertidos a trike, pero una conversión específicamente diseñada para cumplir con su solemne propósito. Actualmente llevan 94 unidades creadas y la 95 cuando esté terminada irá camino de Trinidad y Tobago. Su mercado trasciende ya las fronteras americanas.

Aparte de las modificaciones obvias, los chasis de Tombstone usan un lanzamiento de horquilla ampliado a 31º, refrigeración forzada o iluminación adicional.

La parte trasera ha sido profundamente modificada con una conversión a Trike de Champion, con un chasis reforzado específicamente para poder tirar de un remolque a medida en el que transportar al féretro. La transmisión se ha sustituido por una Baker F6R de seis velocidades con marcha atrás eléctrica y un desarrollo final de 34 dientes para ofrecer una mayor fuerza de tracción.

Moto Funebre 4

Todo está hecho a medida. Las enormes llantas traseras van a juego con las del remolque, un remolque que se une a la moto a través de un enganche especial situado en la parte superior trasera y que obliga a realizar una carrocería con guardabarros específicos para la moto, además de una suspensión reforzada y una pareja de escapes saliendo por el centro. El asiento original se ha sustituido por uno monoplaza.

Detrás el remolque de estilo victoriano se realiza a medida de cada modelo también sobre un chasis tubular de acero al que se añade una carrocería de fibra de vidrio y un suelo de madera. Cuenta con freno eléctrico controlado por una centralita unida a la Harley-Davidson, además de todo el material necesario para realizar su trabajo.

Moto Funebre 12

En total, cada creación básica lleva unas 750 horas de trabajo desde el comienzo de su producción (sin contar el diseño previo, sólo horas de mano de obra) hasta que el producto final está listo para entregar a sus clientes, nos comenta Jack Feather, el responsable de Tombstone Hearse & Trikes.

Si bien siguen teniendo mercado, ahora mismo están buscando abrir a otros mercados. "Cuando las Harley-Davidson eran las reinas la demanda en Estados Unidos era realmente alta, pero comenzó a decaer en 2007", nos señala, asegurando que "los años de Barack Obama en el gobierno fueron muy difíciles para nosotros y ahora hacemos unas treo o cuatro unidades al año".

Moto Funebre 15

En conjunto, Tombstone Hearse & Trikes ofrece sus servicios a funerarias o particulares, servicios muy enfocados para fanáticos de las dos ruedas que dejan el reino de los vivos. Un bonito gesto para los más fanáticos y una gran forma de recordarles cuyo precio arranca en unos 84.900 dólares (unos 74.700 euros al cambio actual) sin contar ninguno de los extras ni el transporte hasta su destino final.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio