Compartir
Publicidad
Publicidad
The Ice Run, o por qué jugarte la vida en una moto vieja puede ser la mejor decisión de tu vida
Rutas

The Ice Run, o por qué jugarte la vida en una moto vieja puede ser la mejor decisión de tu vida

Publicidad
Publicidad

Las aventuras a motor para pilotos amateurs han experimentado un gran auge estos últimos años. Las hay de todo tipo y en todo tipo de vehículos y cacharros. Algunas se organizan, y en ocasiones hasta se escudan, bajo el manto de la vendible solidaridad. Otras, agitan esta misma bandera con verdaderas buenas intenciones. Las hay, que ensalzan un verdadero espíritu de aventura, que casi no se corresponde ya con nuestro tiempo.

Para la comunidad motera, existe hoy día, una muy amplia oferta. Pero hay una aventura, todavía poco conocida, que destaca sobre todas las demás. Por peligrosa, descabellada y apetecible, y en contraposición a los ‘aventureros de salón’. Esa es ‘The Ice Run’. Una demencial aventura de navegación y resistencia a bordo de motos con sidecar ‘Ural’ a través de unos cuantos miles de kilómetros por la fría y helada Siberia.

"Tú, una mierda de motocicleta rusa antigua y el mayor lago helado del mundo"

The Ice Run Lago Baikal

"Esta es la aventura que separa a los hombres de los niños, y a los ladymen de los ladyboys"

“Tú, una mierda de motocicleta rusa antigua, y el mayor lago helado del mundo”, así lanzaban la loca aventura los gamberros y políticamente incorrectos organizadores de ‘The Adventurist.com’ en el 2012, especializados en todo tipo de aventuras de loca naturaleza. Pese a que desde entonces, parecen que se han vuelto un poco más sobrios, la Ice Run sigue siendo la misma. Dejaban bien claro a los participantes, hoy también, que la historia es bastante fuerte, que tienes que estar preparado y que el peligro es real y forma parte del juego.

Los aventureros tienen que hacer frente a unos 2.000 kilómetros de ruta que discurren por carretas heladas con temperaturas que pueden alcanzar los – 30°C, atravesando ríos, lagos helados y con un sinfín de dificultades a bordo de estos cacharros rusos de fiabilidad cuestionable.

El plato fuerte: El Lago Baikal. El lago más profundo del mundo con 31.494 km² de superficie, 636 km de largo, 80 km de ancho y 1.680 m de profundidad. Helado, los participantes tienen que enfrentarse por ellos mismos a cuestiones como la poca tracción sobre esta superficie helada, a los deslizamientos y la pérdida de control, a las grietas en el hielo, imprevistos mecánicos, etc.

La ‘no ruta’

Panorama Of Lake Baikal

“Un frio invasivo, una lejanía bíblica y una moto con un temperamento que hace que John McEnroe se vea como el Dalai Lama”

Para que la Ice Run sea una verdadera aventura, los británicos organizadores de ‘The Adventurist.com’ siguen la línea de ‘háztelo todo tú mismo’. Así, esos 2.000 km de ruta, en realidad no son a través de un track marcado, sino una navegación libre, donde tienen marcadas ciertas coordenadas GPS que funcionan a modo de puntos de seguridad que sirven para el reabastecimiento y el reagrupamiento. Son los propios participantes los que se tienen que buscar la vida a la hora de acampar, combatir las bajas temperaturas y lidiar con todas las adversidades que se les presenten en el transcurso de esta valiente gesta.

No obstante, cuentan con unos mínimos de seguridad con los que hacer frente a la gran incertidumbre que rodea a toda esta aventura. Con ellos, los organizadores desplazan un 4x4 de apoyo, y cada grupo de participantes lleva consigo siempre un spot, un sistema de posicionamiento GPS con el que la organización siempre sabe donde están, y con el que pueden ordenar un rescate en el peor de los casos.

Por otro lado, y de obligatoriedad absoluta, los participantes son convocados días antes de la salida oficial para pasar una especie de capacitación. Allí, se les imparten las nociones básicas que necesitarán. Algo de mecánica aplicada a las Ural, supervivencia, navegación... Lo justo para defenderte

Las Ural Soviéticas de finales del Siglo XX

The Ice Run Ural Moto

No podía ser de otra manera, así, con toda la intención, las monturas elegidas para la gesta han sido las Ural fabricadas antes de final de siglo, cuando la calidad de los componentes de la marca soviética, hoy rusa, no destacaba mucho. Además, han puesto especial interés a la hora de la elección de la flota, que no está demasiado cuidada, asegurando así que “completar la Ice Run es realmente muy duro”.

Por el contrario, también se aseguran de que aunque sea duro, es posible acabarlo gracias a la simplicidad mecánica, ya que pueden ser reparadas con la propia inventiva de cada uno gracias a esa simplicidad.

The Ice Run Hielo

La Ural, es la motocicleta más fabricada del mundo. De origen militar, es la copia que el ejército ruso hizo de la BMW R71, a la caída del régimen nazi. Motor bóxer, con sidecar y con un tren de rodaje que le permite transitar por todo tipo de terrenos.

Hoy, la marca Ural sigue fabricando y vendiendo estas máquinas clásicas bajo la misma configuración, aunque puestas al día. Renovados los procesos de fabricación y modernizados los diferentes modelos que se asientan sobre la misma base, están homologadas para su venta en EE.UU y Europa (con alguna excepción puntual). Además, algunos de los componentes que monta en la actualidad están firmados por reconocidas marcas.

Está de vuelta

De esta forma desenfadada lanzaban la noticia de que abrían las inscripciones para la próxima edición de la Ice Run, que se celebrará en marzo de 2018. En ella, te cuentan que saben que no es una aventura para todo el mundo. Están de acuerdo en que es una locura. Que gusta a pesar de eso, quizás debido a ello. Y que siempre hay gente que ve “cierto atractivo en golpear la cara contra el hielo”.

En cualquier caso está claro que no es una aventura para todo el mundo. A pesar de las dificultades que entraña el evento, luego está la cuestión monetaria a la que hay que hacer frente para poder embarcarse en la Ice Run. Además de una inscripción que ronda los 4.500 euros por equipo, también han de asumir otros gastos como combustible, vuelos, comidas, etc. El último requisito económico es recaudar y donar 1.180 euros para caridad, la mitad de los cuales irá destinada a salvar la selva tropical.

Fotos | www.theadventurist.com

Vía | www.theadventurist.com

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos