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ELF R, de récord

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En 1986, con H.Auriol, E.Courly and C. de Liard a los mandos esta ELF-R (erre de récord) alcanzó la velocidad punta de 321 Km/h en el anillo de Nardó en Italia. Durante los años setenta y ochenta ELF fue sinónimo de motocicletas de chasis y suspensiones revolucionarias, y también fue sinónimo de motos plagadas de problemas técnicos y faltas de fiabilidad.

ELF contaba con una dilatada historia en el desarrollo de motores de competición, que se inició con Renault en la década de los setenta cuando la marca francesa empezó a desarrollar los motores con turbocompresor que harían famosos a sus coches de Resistencia y Fórmula 1. Famosos por sus prestaciones y también por lo delicado de sus mecánicas.

El alma mater del proyecto ELF era Andre de Cortanze, el ingeniero que desarrolló los motores turbo de Renault. Cortanze era un apasionado de las motos y tenia la cabeza llena de ideas que quería aplicar a las motos de competición. Partiendo de la base de un motor Yamaha TZ750 se empezó a construir la ELF-X (equis por experimental) que se presentó inacabada en el salón de París de 1978. La moto presentaba ya lo que serían sus distintivos en años siguientes; basculante monobrazo y doble basculante delantero en sustitución de la horquilla convencional. Además el chasis había desaparecido casi por completo ya que los elementos suspendidos estaban anclados directamente al motor. Esto último fue su principal problema, ya que el motor no estaba diseñado como un elemento resistente y empezó a dar problemas casi inmediatamente.

De todas maneras sirvió para impresionar a los todopoderosos jefazos de Honda, que firmaron un acuerdo con la petrolera francesa y el propio Andre de Cortanze. El siguiente año apareció la ELF-E (por endurance) en el Bol d'Or. Propulsada por un motor Honda 1000 RSC la moto corrió el mundial de resistencia de los años 81 a 83 alcanzando su mejor posición en la carrera de resistencia TT1 en Mugelo. Pero su historia volvió a estar plagada de problemas, ahora por culpa del chasis que fallaba constantemente. ELF siguió en la competición cuando se canceló el mundial de TT1 con prototipos de 1000 cc, pasándose a los Grandes Premios de 500 cc. En esta nueva aventura siguieron de la mano de Honda, pero ahora con motores de dos tiempos, los famosos RS tricilíndricos, y sin la ayuda de Andre de Cortanze, que se vio apartado por su nuevo contrato con Peugeot.

Gracias a estos experimentos llegó en 1987 la primera Honda con basculante monobrazo, creo que la RC-30, pero las demás innovaciones del proyecto ELF permanecen aún en el cajón de patentes que tiene Honda en sus oficinas. De todas maneras, gracias a este proyecto se vio por primera vez la importancia que realmente tiene un chasis y unas suspensiones en una moto, sea de competición o no.

Vía | Ze Last Chance Garage du 7-8 Mas información | Motorcyclistonline

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