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La dominación del mundo a través de un Scooter

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Hace unas semanas que estuve en el 7º Scooter Rally de Alicante y en un momento dado alguien me echó en cara que si me había pasado a Lambretta cuando me vio sosteniendo la mía en una gasolinera para repostar. Cosas que tiene lo de coincidir sólo una vez al año con según que personas. Porque desde hace mucho tiempo existe una cierta “lucha” entre los que son de Vespa y los que son de Lambretta.

Algo que viene casi desde el primer día en el que ambas marcas convivieron en el mercado italiano y más tarde en el mercado mundial. Pero si echamos un vistazo al panorama de los Scooter actuales se da una paradoja. Vespa parecía la vencedora en esta ancestral lucha, porque es la que se sigue fabricando hoy en día. Pero si miras con detenimiento la fisonomía de un Scooter actual resulta que se parece mucho, muchísimo, me atrevería a decir yo.

La historia de ambas marcas se asemeja mucho en su principio. Ambas eran directas herederas de fábricas que no tenían nada que ver con el mundo de la moto. Ambas resultaron perjudicadas por su esfuerzo bélico en la Segunda Guerra Mundial, y ambas aplicaron la tecnología que dominaban en la fabricación de sus productos.

Factoría Vespa

Mientras Piaggio era especialista en fabricar aviones, Innocenti se dedicaba a la fabricación de tubo estirado sin soldaduras. Así que los ingenieros que se encargaron del diseño de aquellas primitivas Vespa y Lambretta llegaban relativamente condicionados por sus conocimientos prácticos.

Corradino D'Ascanio fabricó una motocicleta con chasis de chapa autoportante, al estilo de los aviones que había diseñado hasta el momento. Pierluigi Torre diseño una motocicleta que aprovechaba los conocimientos de Innocenti en el sector de los tubos y las soldaduras de los mismos.

Con el correr de los años ambas marcas fueron evolucionando sus modelos. Aunque si comparas una de aquellas primeras Vespa con las últimas son muy parecidas en su concepto y en la ejecución. Esto no ocurre igual con una Lambretta, ya que evolucionaron un poco más, tanto en la línea como en la forma. Relativamente pronto dejaron de utilizar dos tubos doblados que unían la dirección con el motor. Y pasaron a utilizar un único tubo, de mucha mayor sección.

Chasis Lambretta LD

Lo que no varió demasiado en Innocenti fue la idea de usar un chasis sobre el que se encajaban una serie de chapas que conformaban la carrocería. Claro que la tecnología de la época obligaba a que estas chapas fueran de acero, con el consiguiente peso que acarreaban. Además el proceso de fabricación y ajuste de una de estas Lambretta requería bastante más tiempo que la fabricación y ajuste de una Vespa.

Con el paso de los años Vespa fue comiéndole terreno a Lambretta. Hasta que esta última desapareció por completo del panorama mundial. La Hegemonía de Vespa parecía clara. Pero si miramos la interpretación de las marcas japonesas de lo que tenía que ser un Scooter el resultado final se asemeja mucho más a una Lambretta que a una Vespa.

Si, así como lo lees. Si miramos un Scooter actual encontraremos un chasis tubular, que une la dirección con el soporte del motor y los apoyos de la suspensión trasera. Sobre este chasis se encajan una serie de paneles fabricados en plástico y que conforman la carrocería del Scooter. Claramente el diseño de Lambretta es el que se ha perfeccionado con el paso del tiempo y el que ha acabado por imponerse. ¿Cuantos Scooter conoces que utilicen el sistema constructivo de Vespa?

Chasis Yamaha Giggle

La explicación más sencilla la encontramos en un artículo en Scooting Old School. Es mucho más barato fabricar paneles de plástico que chapas metálicas. Porque un molde de plástico es relativamente barato de fabricar si lo comparamos con uno de estampación de planchas de metal. Además la fabricación de plástico requiere menos tecnología que la de metal. Porque una máquina de inyección es relativamente pequeña mientras que una prensa de varias toneladas requiere mucho más.

Por último, si comparas un motor de Scooter actual con uno de Vespa se parecen poco. Pero si lo comparas con uno de Lambretta se parecen mucho más de lo que te puedes imaginar. Quizá tenga que ver en esto que Lambretta desapareció en los años setenta/ochenta y sus patentes parece que quedaron desprotegidas. Mientras que Vespa, a través del Grupo Piaggio, ha seguido en el candelero. Y siempre ha sido más fácil copiar a una empresa que ya no existe que a otra que lidera el mercado mundial de las dos ruedas.

Después de todo este ladrillaco que me he pegado, volvemos a la situación inicial. Tanto la Vespa como la Lambretta son unos Scooter ideales (situados en su momento histórico). Ambos tienen virtudes y defectos que en mi opinión los dejan en la misma posición en una hipotética clasificación. Pero resulta curioso ver como la marca que parece hegemónica sigue en su pedestal, fiel a su tradición y diseño. Mientras el diseño de la marca que desapareció es el que domina el mercado en manos de otras marcas. Tanto que incluso el rival de toda la vida lo utiliza en algunos de sus modelos.

Chasis Vespa Primavera 2014

¿Casualidad? ¿Os imagináis un mundo en el que todos los Scooter fueran como las Vespa y Lambretta siguiera fabricando sus motos como hace sesenta y tantos años? Curiosa ucronía.

Fotos vía | Scooterist Factory; Flickr; Piaggio Press; Yamaha Press

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