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Prueba clásica Triumph Bonneville T-100, fin de trayecto, (IV)

Prueba clásica Triumph Bonneville T-100, fin de trayecto, (IV)
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Veníamos hablando en el anterior artículo de suspensiones y debemos comentar también los frenos. El par de amortiguadores traseros han dejado mal sabor de boca cuando se aumenta algo el ritmo pero, en cambio, la horquilla convencional, cumple bien con su cometido. Aunque de carácter blando, no se descompone y es difícil ponerla en apuros en carretera abierta. El tarado de los hidraúlicos, no regulables, esta bien conseguido. Existen kits de muelles, cartuchos y aceite para este modelo pero no veo tan necesario la sustitución de estos elementos como en el tren trasero.

Un disco de 310mm y una pinza flotante de dos pistones son suficientes para detener a esta Triumph Bonneville T-100 ya que en principio solo se va a usar para tranquilos paseos, ¿no?. En la Triumph Thruxton dotan al disco de anclaje flotante y 320mm con las mismas pinzas por ese plus deportivo que impregna la café racer. El disco que nos ocupa se fija rígido a la llanta. La capacidad de frenada y el tacto son buenos y suficientes dependiendo de tus pretensiones. El disco de 255mm trasero será útil si sabemos combinarlo con el delantero y ayuda a agachar la moto del cuarto trasero en maniobras, como me decía un amigo: "para manos, no para pies".

Triumph Bonneville T-100

Dejando de lado la curvas y saliendo hacia carreteras nacionales y auto-vía, esta motocicleta te lleva simplemente al fin del mundo. Es incansable y cómoda para largas tiradas, a velocidades legales ya que no hay carenado. Existen cúpulas y pantallas en el catálogo de opciones y accesorios de Triumph. Hablando de opciones, la unidad que probamos dispones como extras de escapes abiertos con re-programación de centralita que aumentan algo el consumo y dejaron la autonomía de esta jornada en unos 230 kilómetros por un depósito de 16 litros.

Hay que tener en cuenta que serán algunos kilómetros más ya que repostamos una vez se encendió el testigo de reserva en el cuadro de relojes. Se han montado unas defensas cromadas para proteger el motor en caso de caída, un transportin con asa para el pasajero y una práctica toma de corriente escondida para alimentar y cargar teléfonos móviles y pequeños aparatos eléctricos. El catálogo de accesorios que nos ofrece Triumph para equipar a las Bonneville es extenso en elementos estéticos, y parco en componentes de la parte de ciclo.

Triumph Bonneville T-100

En otra ocasión, y para una ruta similar, mi amigo y compañero que nos ha cedido esta Triumph Bonneville T-100, nos volvió a dejar la motocicleta para una prueba exhaustiva con pasajero. Pasajero de verdad, no la caja de dulces que llevo transportando toda la prueba, claro. Salvo por la suspensión trasera que no paraba de hacer topes, esta moto es muy agradecida para el segundo de abordo con un asiento amplio, cómodo, con una postura muy natural. En el apartado estético no me voy a detener mucho porque la fotos y tus gustos hablan por sí solos y te marcan el camino a seguir entre las modern clássic de Triumph.

Si te va el look años 60, no te importará un cromado de más o de menos por aquí o por allí. No se si me explico. Triumph ha conseguido una estética tan insuperable como la rancia tradición de las Bonneville. Pequeños detalles que suman se pueden destacar como el aspecto de la carcasa de inyección que simula unos carburadores o la firma del operario que , a mano, pinta las lineas del depósito de gasolina. Profusión de cromados, relojes clásicos, fuelles en la horquilla, etc. Todo, como digo, suma, para un resultado final excepcional.

Triumph Bonneville T-100

Si entre artículo y artículo te has pasado por la web de Triumph, seguramente has visto que, además de Thruxton y Scrambler, las Triumph Bonneville se desdoblan en algún modelo más. Comienzan por la básica seguida de una versión SE y luego vendría esta T-100. Dejando de lado alguna edición especial, esta Triumph Bonneville T-100 podríamos decir que va aparte . La oferta de todas estas motocicletas esta bien estructurada y organizada sin que se solapen los modelos a la hora de elegir. Personalmente, y como ya he dicho, soy más de Thruxton o Bonneville básica pero si te cuadran estas motos, debes saber que las motorizaciones son bastante fiables y longevas.

Las palabras textuales de un mecánico de la marca conocido con muchos años de experiencia en el sector fueron: "no sabes lo bien que van". Después de probar esta Bonneville no puedo estar más de acuerdo con él. Mirando la cartera, nos pedirán de precio de tarifa unos 9295 euros aproximadamente por esta moto. Los mantenimientos son cada 10.000 kilómetros alternando revisiones de aceite y filtro con las de filtro de aire y reglajes si procede.

Triumph Bonneville T-100

Aspectos positivos

Destacaría su carácter polivalente aún tratándose de esta particular, por estética, versión. Para los que gusten de tocar y mecaniquear, dar a una Bonneville toques y trazos de Thruxton o incluso Scrambler no es complicado con la oferta de componentes de la industria auxiliar. Esto es un plus a tener en cuenta. El motor es robusto y fiable. Muy apta para todo. Desde el día a día, viaje largo o, si se tercia, ir de curvas.

Aspectos negativos

Pocas pegas se pueden sacar que no pasen por mencionar ese par de amortiguadores traseros un poco justos de calidad. No hay averías dignas de mención aunque para informarse en este sentido es mejor pasar por foros de internet, tanto nacionales como extranjeros, dónde son los propios usuários los que cuentan sus experiencias de viva voz. Aunque todos sabemos que en el tema de foros y, según que casos, hay que coger con pinzas la información que en ellos se da pero creo que quien más y quien menos, hemos dado una vuelta por la red viendo opiniones de la gente sobre esa moto que nos queremos comprar.

Realmente la Triumph Bonneville, en cualquiera de sus versiones, ocupa en el mercado ese nicho de motos "indiscutibles" a las que apenas hay cosas que reprochar. Honda CBR600, BMW R1200GS o Yamaha FZR 1000, son ejemplos diferentes, tanto en segmento como en época, que tienen el privilegio, como esta Triumph Bonneville T-100 de pertenecer a tan selecto club.

En Motorpasión Moto | Prueba clásica Triumph Bonneville T-100, parte (I), parte (II), parte (III)

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